Grandes infraestructuras

La coartada de un seísmo para no hacer el hospital divide a la sociedad turolense

El alcalde prefiere el lugar elegido, pero todo dependerá de los últimos estudios. El PSOE cree que los informes sismológicos son una excusa para no invertir

Un vecino señala el terreno de El Planizar donde estaba previsto construir el nuevo hospital hasta que se descubrió la inestabilidad del subsuelo.
Foto: ÁNGEL DE CASTRO

F. VALERO

Un terremoto sacude Teruel. Pero no en el sentido geológico del término, sino en el político. La reciente suspensión del inicio de las obras del futuro hospital de la ciudad por el elevado riesgo sísmico que presenta el emplazamiento elegido para su construcción y que ha servido al consejero de Sanidad, Ricardo Oliván, para aplazar la construcción, opone a expertos que discrepan sobre el riesgo de las dos fallas que cruzan el término.

Además, los partidos se reprochan que haya que volver a empezar ahora que el centro sanitario empezaba a tomar forma, y entre los vecinos de la capital del Torico cunden toda clase de opiniones sobre la conveniencia de mantener el mismo sitio para el hospital, llevarlo a otro lugar o renunciar al proyecto.

La necesidad de dotar a Teruel de un nuevo hospital se dejó sentir ya en los años 80 del pasado siglo y el actual proyecto se empezó a mover por el Gobierno socialista de Aragón en el 2007. Pero, cuando estaba a punto de colocarse la primera piedra, prevista para este mes de septiembre, todo sigue pendiente del próximo informe que realizará el Instituto Geológico y Minero de España (Igme), que podría zanjar la cuestión del emplazamiento.

 

COMPROMISO El Partido Popular, que controla el ayuntamiento, se resiste a cambiar de ubicación. "En su día, los populares nos opusimos a la actual ubicación, pero ahora, pese a que gobierno con mayoría absoluta y no es el sitio ideal, no queremos llevarlo a otro lugar porque el expediente está muy avanzado y urgía hacerlo", señala Manuel Blasco, alcalde de Teruel. No obstante, el PP local no se pronunciará de forma clara sobre la cuestión hasta que no estén elaborados "todos los informes técnicos" respecto a las condiciones sísmicas de El Planizar, en palabras de Blasco. La decisión no tardará en producirse, pues está previsto que el Igme emita su nuevo estudio a lo largo del próximo mes de octubre. Y lo que está en juego no son solo los 62,2 millones de coste del proyecto ni la atención sanitaria en Teruel, sino el proyecto más ambicioso y caro de la legislatura de Rudi, que el pasado martes se comprometió en Teruel a sacarlo adelante "antes del 2015".

Pero la oposición socialista no cree que sea así y sospecha que el PP utiliza los últimos informes técnicos (los primeros no veían inconvenientes constructivos en El Planizar) como "excusa para no realizar la inversión", según Mayte Pérez, portavoz del PSOE en el consistorio. "El argumento del alto peligro sísmico no resulta creíble", afirma. "El riesgo de que se produzca un terremoto, según los expertos, es ahora del 0,09, lejos del 0,16 del Pirineo y muy por debajo de los valores del Sureste, que están por encima de 0,20", agrega Mayte Pérez. Con todo, el debate que agita Teruel no es estéril. Aunque el último gran seísmo se registró hace 15.000 años, los edificios que se construyan en adelante serán más sólidos.

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