CICLO DE CONFERENCIAS EN IBERCAJA, PARALELO AL CURSO DE DEFENSA DE JACA

«El cortoplacismo (político) es mal compañero para la demografía»

El geógrafo Rafael Puyol alerta del riesgo de la baja natalidad y su difícil reversión. Anima a imitar los incentivos aplicados con éxito en otros países europeos

Rafael Puyol, ayer, antes de comenzar la conferencia.
CHUS MARCHADOR

F. MANTECÓN fmantecon@aragon.elperiodico.com ZARAGOZA

España perderá, de aquí al 2030, más de cuatro millones de habitantes en la franja entre los 30 y los 49 años, fruto de la combinación del progresivo descenso de la natalidad, con décadas de vigencia, y el aumento de la esperanza de vida. Una situación que se repite en gran parte de Europa, y que pone en serio riesgo la viabilidad económica y social de muchos países. Es difícil revertirla, pero se podría intentarlo, si se hiciesen apuestas políticas serias que, hoy por hoy, no parecen posibles.

En torno a esto, el riesgo de un futuro sin jóvenes, giró la conferencia que ofreció ayer en el Patio de la Infanta de Ibercaja de Zaragoza el catedrático Rafael Puyol, presidente del IE University y exrector de la Universidad Complutense de Madrid. Puyol explicó los riesgos para la supervivencia de una sociedad que tenga un índice de natalidad por debajo de 2,1 hijos por mujer: España tiene 1.3 (y subiendo la media con el 1,7 de la población inmigrante) y salir de ahí es «muy complicado, un problema considerable», explicaba Puyol.

La demografía es uno de los retos de Europa que se repasan en este ciclo de conferencias, paralelo al Curso de Defensa de Jaca, en el que también ha intervenido el catedrático esta edición. El panorama ofrecido, que lleva reiterando muchos años, no es esperanzador, entre otras cosas porque no parece que ningún Gobierno quiera plantear una solución efectiva. Como siempre, no es desidia, es economía.

«En Europa hay algunos países, como Francia y los países nórdicos, con programas de ayuda familiar que ofrecen subvenciones y exenciones fiscales, pero también medidas de conciliación familiar, permisos de maternidad y paternidad en condiciones o ayudas a la vivienda. El resultado es que Suecia tiene una tasa de natalidad de 1,8, que tampoco es suficiente, pero mejor que 1,3. Algo tendrá que ver», sintetiza.

La vía, así, parece sencilla, pero estas medidas «cuestan mucho dinero. Muchos partidos políticos son muy cortoplacistas, se legisla pensando en los próximos cuatro años, ocho a lo sumo, y los efectos de estas medidas se dejan notar a más de 20 años vista. El cortoplacismo es mal compañero para la demografía, que es una ciencia de luces largas, como me gusta decir», expone el experto.

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