Aviso de peligro

Exjugadores, exdirectivos y representantes de las peñas confían en la salvación, pero ven vital dar un paso adelante cuanto antes

El técnico Natxo González posa en la Ciudad Deportiva tras un entrenamiento del equipo zaragocista.
JAIME GALINDO

S. VALERO

No hay temor al descenso a Segunda B, pero sí se deja claro que la situación del Zaragoza, con solo dos puntos de renta, es un claro aviso de peligro y exige dar un paso adelante para intentar huir cuanto antes de esos puestos de la tabla. Ese es el resumen que hacen exjugadores zaragocistas, como Cedrún, Paredes, Aguado, Manolo Villanova o Nayim, y aficionados, como el presidente de las peñas, José Vicente Casanova, o el exconsejero José Luis Melero, sobre la situación de un equipo que, con 31 puntos en 25 jornadas, no ha logrado arrancar en toda la temporada.

Villanova asegura que la situación actual exige un ejercicio de responsabilidad por parte de la plantilla, porque es «un momento delicado. No hay más que mirar la tabla para darse cuenta. Los jugadores tienen que dar un paso adelante. Yo confío en que se va a lograr la permanencia sin problemas, pero es clave que el equipo sea más sólido. Mi sensación es que este Zaragoza con los futbolistas que tiene puede dar más de sí y es el momento de que lo haga», asegura el exguardameta y exentrenador zaragocista.

También el exportero Cedrún habla sobre todo de la cruda realidad, la que marca la tabla. «Hay que salir del pelotón de la muerte lo antes posible. El único objetivo ya es salvarse. Veo a tres equipos desahuciados, el Lorca, el Sevilla Atlético y el Córdoba, aunque este algo menos, ya que con los refuerzos va a ir a más, y un puesto por asignar. En ese sorteo en las últimas diez jornadas la bolita del Zaragoza tiene que estar fuera del bombo, porque si no puede pasar de todo. El equipo no ha demostrado ser superior a los ocho que están con él en ese pelotón», indica Cedrún, que ve claro el defecto que tiene el equipo de Natxo González: «Le falta regularidad en las victorias, consistencia para coger una racha. Además, mi sensación es que en La Romareda da un paso adelante, con más ganas y fuerza, y fuera sale a verlas venir, como diciendo vamos a sacar un punto».

Esa doble versión actual del Zaragoza también la comparte Aguado. «En lo que va de 2018 se ve a un equipo más sólido en casa, que va cogiendo una buena dinámica de juego y resultados. Sin embargo, a domicilio tiene muy poca estabilidad y consistencia, con esa sensación de fragilidad. Y es muy peligroso fiarlo todo a los partidos de local», explica el exjugador, el que más veces ha vestido la camiseta zaragocista: «Peligro de descenso claro que hay cuando estás a solo dos puntos de esas plazas y no has logrado la fiabilidad en la parte defensiva. El miedo es que llegue una mala racha, que el equipo se venga abajo y no sume los 50 puntos, que ahora es el único objetivo. Hay que poner tierra de por medio con esos puestos cuanto antes», sentencia el gran capitán.

Es quizá Nayim el más optimista de todos con respecto a la situación del Zaragoza. «No creo que haya amenaza de descenso, aunque es obvio que el Zaragoza no puede dormirse en los laureles, ya que la clasificación está ahí. A mí me gusta más el equipo que en años anteriores, pero lo veo muy irregular de una semana a otra. Le falta ser más consistente, ganar en confianza», incide, antes de enumerar algunas virtudes que le hacen confiar en que el equipo dará en breve un paso adelante para salir de abajo: «Yo le veo cosas. Tiene un buen delantero como Borja Iglesias, a Pombo lo noto a buen nivel y me gusta el centro del campo, con Eguaras, Febas o Zapater. Eso sí, tiene que mejorar atrás, pero eso es cosa de todo el equipo no solo de la defensa», asevera el autor del gol que dio la Recopa.

UN APOYO VITAL / Algo menos de tiempo hace que Paredes vistió la camiseta zaragocista durante siete temporadas y su mensaje es de confianza y apoyo a la actual plantilla: «Ahora mismo, del puesto 11 para abajo la amenaza de descenso está cerca y creo que el error es, estando tantos equipos ahí, mirar a esas plazas y a los resultados del resto. Solo hay que pensar en ganar el siguiente partido, al Lugo. Nada más», dice el Jabalí, que tiene clara cuál es la receta para la afición en este final de temporada: «Desde fuera solo se puede apoyar y dar al equipo toda la tranquilidad posible, además de confiar en que los jugadores y el entrenador conseguirán un par de resultados positivos consecutivos sobre los que se pueda crecer y convencer».

Para el escritor y exconsejero zaragocista José Luis Melero la amenaza de descenso no existe, pero «el equipo está muy justo, cogido con alfileres y en el aspecto técnico es flojito. No hay una gran plantilla, pero no es tampoco para bajar a Segunda B. Creo que hay cuatro equipos peores que el Zaragoza. No nos va a sobrar mucho, estaremos tres o cuatro puntos al final por encima de la permanencia, pero no nos va a alcanzar para meternos en la zona media o tranquila de la tabla», se atreve a pronosticar Melero, además de estar en la línea de Paredes en la necesidad de que la afición esté al lado de su equipo en estos momentos delicados.

«No hay que hacer sangre ahora, tenemos lo que tenemos y hay que apoyarlo. Estos jugadores nos tienen que salvar y no podemos ser tremendistas ahora ni hacernos el harakiri. Hay que mantener la calma y es vital que el equipo recobre la confianza en sí mismo y la seguridad, que logre enlazar tres victorias seguidas y que Borja, que ahora está a un nivel más bajo, vuelva a ser el delantero que nos deslumbró a principio de temporada y que hacía que nos viniera a la mente la imagen de Milosevic», afirma Melero.

PROYECTO DE FUTURO / Mientras, el presidente de la Federación de Peñas del Real Zaragoza tiene claro que estos meses son claves para afianzar el proyecto del curso que viene: «Sinceramente, no veo amenaza real de descenso a Segunda División B. Sin embargo, la irregularidad del equipo sí nos ha dejado claro ya que hay que olvidarse de cualquier dosis de optimismo que teníamos cuando se lograba un triunfo por la posibilidad de engancharnos arriba. Las metas deben ser lograr cuanto antes los 50 puntos, como condición indispensable, y después obtener el mayor número de jugadores válidos para el proyecto futuro, para el año que viene. Es decir dar minutos a los futbolistas que sean apuestas para el futuro», concluye José Vicente Casanova.

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