El club está tranquilo con las cláusulas de los canteranos

Están blindados con entre 6 y 8 millones, cifras fuera de mercado para Segunda

Delmás y Guti.
EL PERIÓDICO

S. V.

El Real Zaragoza está tranquilo con las cláusulas de rescisión que tienen sus canteranos, de seis millones en el caso de Pombo, Lasure y Delmás (también el meta Ratón o Raí, ahora en el filial) y de hasta ocho, en determinadas circunstancias, que ahora se cumplirían, en el de Guti. Es verdad que el estupendo rendimiento de ellos en este curso, donde están siendo claves en la reacción del Zaragoza, les convierte en piezas apetecibles, en particular Guti y Pombo, para otros clubs de Segunda o hasta por equipos que peleen por la permanencia en la élite, pero sus cláusulas están fuera de mercado para todos esos posibles destinos por lo que el Zaragoza tiene la sartén por el mango y su idea es que todos continúen en el equipo la próxima temporada, en la categoría de plata o si hay un hipotético y todavía lejano ascenso.

Guti tiene contrato hasta 2022, Lasure y Delmás, hasta 2021 y Pombo, hasta 2020. Todos poseen, pues, contratos de larga duración y además su vinculación y sentimiento hacia el club es indiscutible. Por Guti, de estupenda aparición en este curso, el Zaragoza sí espera alguna oferta en firme en los próximos meses, como también el entorno del futbolista, y es obvio que la economía del club, con 83 millones de deuda, es un condicionante, pero la idea es la de no negociar, mucho más en un centrocampista tan específico y con tanto despliegue físico como el canterano.

La explosión de Pombo, con argumentos y talento para jugar en la élite, y el excelente nivel de Lasure también son seguidos con atención por algunos equipos, pero como en el caso de Guti el Zaragoza está tranquilo, consciente de que están bien blindados y que solo se plantearía un traspaso en caso de imperiosa necesidad, algo que de momento no se ha considerado.

Es casi imposible que un club de la zona media o baja de Primera pueda hacer una apuesta tan fuerte, de seis millones o más, por un futbolista de Segunda. Mucho menos si ese equipo está en la categoría de plata. No hay más que ver en las últimas temporadas. El Madrid, por ejemplo, fichó en el verano del 2015 a Vallejo por 5,1 millones (6 en total con el meta Darío Ramos) o a Marco Asensio, que estaba en el Mallorca, en diciembre de 2014 por 3,5 millones. Este verano, el Barcelona incorporó para su filial a Arnaiz, de tremenda irrupción el curso pasado en el Valladolid, por un global de cuatro millones, incluidos los incentivos.

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