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Esquí alpino adaptado
• Esta modalidad de esquí para personas con discapacidad física, psíquica y/o sensorial, nació a raíz del accidente que tuvo Teresa Silva, integrante de la Selección Española de Parapente, y que en su afán de superación, consiguió que la práctica de este deporte no fuese imposible para una persona con discapacidad física.
texto: Hugo Valverde fotos: http://www.deporteydesafio.com

El material utilizado es de última generación
Dependiendo de la forma de realizarlo y de los materiales empleados para ello, distinguimos diferentes modalidades:
- Mono-Ski y Dual-Ski: El esquiador se sienta en un asiento moldeado sujeto a un soporte que va unido a uno o dos esquís. Se puede esquiar de forma independiente ayudado de dos estabilos para el equilibrio y los giros.
- Bi-Ski: Está indicado para personas que esquían sentadas, y tienen escasa movilidad y fuerza en la parte superior del cuerpo. El esquiador va en un asiento de fibra de vidrio con dos esquís debajo que funcionan de base, más ancha y con mejor equilibrio que un mono-ski.
- 3Huellas: Un esquí normal y dos estabilos largos; estos forman los tres puntos de apoyo con la nieve.
- 4 Huellas: Usan dos esquíes y dos estabilos.
Este deporte invita a la integración, al desarrollo de la autoestima y a proporcionar una sensación de plena libertad, al estar en contacto con la naturaleza. Se recomienda practicarlo con personas no discapacitadas, para promover la integración y no fomentar la creación de guetos. Bajo el lema “Deporte para todos”, la Fundación También lleva trabajando cinco años para superar las barreras que impone la sociedad a estas personas con discapacidad física.
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Hay cuatro modalidades de esquí adaptado


