Huesca, Zaragoza y Teruel alcanzan un pacto para que suceda a Marcelino Iglesias desde el mes de abril. Será el único candidato en un congreso en el que el aparato espera conseguir un apoyo del 95%
07/02/2012 M. VALLÉS
Marcelino Iglesias, Carlos Pérez Anadón y Javier Lambán, ayer en la ejecutiva del PSOE aragonés. Foto: JAIME GALINDO
Javier Lambán será el próximo secretario generales de los socialistas aragoneses. Nadie lo dudaba ya. Pero tras el congreso federal los máximos dirigentes de las tres provincias ya no esconden que existe un principio de acuerdo para que el actual alcalde de Ejea de los Caballeros tome el relevo al frente del PSOE de Marcelino Iglesias. Tan claro está, que el aparato aventura que podría salir elegido por cerca del 95% de los votos. No se esperan listas alternativas.
De todas formas todo quedará clarificado los próximos 31 de marzo y 1 de abril, cuando está previsto que se celebre el congreso regional del PSOE. Antes, el 25 de febrero, el comité regional dará el visto bueno a las fechas y abrirá el proceso para que las asambleas locales y las provincias elijan a los delegados. Así lo decidió ayer la ejecutiva aragonesa, que se reunió por la tarde para adelantar al máximo todos los plazos. Aunque nadie el PSOE quiso adelantar acontecimientos, se da por hecho que Javier Lambán será el único candidato.
EL ACUERDO Lambán acudió al congreso de Sevilla como el líder de la delegación aragonesa y con el pacto cerrado en Aragón para que el tome el testigo de Marcelino Iglesias en la comunidad. No se decantó ni por Alfredo Pérez Rubalcaba ni por Carme Chacón, aunque era consciente de que saliese quien saliese él estaba llamado a tomar las riendas del partido. El secretario de Organización del PSOE aragonés, Víctor Morlán, mostró ayer su satisfacción por el resultado del cónclave nacional para los intereses de la comunidad. Aunque el retroceso orgánico es evidente, resaltó el hecho de que Carlos Pérez Anadón y Marcelino Iglesias estén en la ejecutiva. Así que ahora lo que toca es cerrar el proceso de renovación en Aragón y hacerlo con la máxima unidad posible.
Huesca, que ha controlado el PSOE de la mano de Iglesias y su aparato, tendió hace tiempo la mano a Lambán. "Ahora es el turno de Zaragoza", reconocían ayer fuentes socialistas. Y en Zaragoza todo pasa por Javier Lambán, que ahora tiene a su máximo aliado, Carlos Pérez Anadón, como vocal en la nueva Ejecutiva de Rubalcaba. El camino para el de Ejea queda más allanado que nunca. Casi con la alfombra roja. En Teruel el convencimiento de que es el momento de Lambán es también unánime. Así que la unidad está garantizada.
Javier Lambán y Carlos Pérez se convierten en los hombres fuertes del PSOE aragonés. Pasan a la primera fila política, tras permanecer en discretos segundos planos. Lo hacen de la mano del entorno de Marcelino Iglesias y con el beneplácito de los líderes turolenses, Vicente Guillén y Antonio Arrufat. Su ascenso significa un cambio de ciclo tras años de férreo control oscense. Quedará por ver si su proyecto político incuba la regeneración que reclama parte de la militancia u opta por el continuismo.
PILAR ALEGRÍA El encumbramiento de Lambán al olimpo orgánico tendrá varias consecuencias a corto y medio plazo. Dejará la secretaría provincial de Zaragoza, que podría recalar en Pilar Alegría. La diputada tendrá un papel relevante en el PSOE aragonés, tras perder su puesto en la ejecutiva federal. Solo lo habría conservado, aunque como vocal, si hubiese ganado Carme Chacón. No ha sido así, por lo que Alegría, con una amplia experiencia orgánica sumará esfuerzos al proyecto socialista en la comunidad, ya sea como líder provincial o como vicesecretaria y mano derecha de Lambán. Muchos socialistas ven en ella a la próxima candidata a la presidencia del Gobierno.
No ocurre lo mismo con la que fuera la sucesora de Marcelino Iglesias para liderar el Ejecutivo autonómico, Eva Almunia. Tras mostrar su respaldo a Carme Chacón y vivir los últimos meses en un claro segundo plano, su papel dentro del PSOE aragonés está cada vez más difuso. Es posible que cuando Lambán asuma la secretaria general pase también a presidir el grupo de las Cortes, lo que desplazaría a Almunia hasta la tercera fila de la bancada. El nuevo líder de los socialistas necesitará una plataforma para conseguir foco mediático, algo que queda asegurado en el Parlamento. Será él, por ejemplo, el que pregunte a Luisa Fernanda Rudi en las sesiones de control al Gobierno. Así que Almunia verá cómo en solo unos meses ha pasado de ser la esperanza blanca de los socialistas a una diputada rasa. Algo por otra parte, que no parece sorprender a nadie. Ni siquiera a ella misma, consciente, desde hace tiempo, que debía dar un paso atrás.
Si Almunia queda tocada de este congreso, parecido sucede con el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, que se ha mostrado especialmente beligerante en su apoyo a Carme Chacón. Algo que no ha gustado en el seno del PSOE aragonés. Pese a ello, no se le da mayor trascendencia. "Belloch es una alma libre", bromeaba ayer un destacado dirigente socialista. Tan libre, que el primer edil de la capital lejos de debilitarse al frente del consistorio más bien se ha enrocado. Ya ha dejado claro a su entorno que no se va, pese a las especulaciones. Terminará esta legislatura. Todo el mundo lo da ya por hecho. Y las presiones no hacen otra cosa que afianzarlo.
Así que el PSOE aragonés tiene ya colocadas las piezas sobre el tablero. Con Lambán y Pérez Anadón como reyes, con Iglesias en franca retirada al Senado; con Almunia a la espera de tiempos más propicios y con Belloch capitaneando el feudo más importante que los socialistas tienen en el ámbito nacional, pero alejado, y mucho, de las corrientes que ahora mismo lideran la socialdemocracia que reivindica Alfredo Pérez Rubalcaba.
Los socialistas de la comunidad se muestran moderadamente satisfechos con el resultado de todo el proceso hasta el momento. "Supimos poner huevos en los dos cestos y ahora tenemos una posición cómoda", reconocían ayer. Ahora les queda el reto de que el partido no sufra ninguna ruptura interna mientras se produce la renovación en la comunidad. Se da por hecho que las tres provincias están unidas en torno a Javier Lambán, que tiene el municipalismo como su principal aval. Pero también es cierto que dentro del PSOE hay movimientos críticos que no ven en los actuales líderes socialistas a aquellos que deben llevar a la izquierda hacia un acercamiento con la ciudadanía. Por ello no se descartan movimientos para que existan listas alternativas en el congreso regional, aunque la posibilidad de que fructifiquen son más que reducidas por el control que ejerce ahora mismo el aparato.