El delegado del Gobierno en Aragón, Gustavo Alcalde, ha reconocido hoy que la concentración del pasado domingo frente al pabellón siglo XXI de Zaragoza contra la asamblea de cargos de Podemos que se celebraba en su interior no contaba con permisos y que mientras antes se consideraba falta grave, ahora es leve.

Así lo ha señalado a los medios de comunicación al término de la reunión de la segunda Junta Local de Seguridad para planificar las próximas fiestas del Pilar, al ser preguntado por la polémica suscitada con esta protesta, por la que ya han sido identificadas quince personas, y las críticas de Podemos por la falta de protección que a su juicio sufrieron los participantes en la asamblea.

Alcalde ha insistido en que no se produjo ninguna falta de efectivos y que éstos se fueron graduando en función de la afluencia de personas, que llegaron a sumar alrededor de 500 y que se citaron a través de las redes sociales, pero "en ningún momento" sobrepasaron el cordón policial.

Ha desmentido que los asistentes a la asamblea, incluidos los representantes de los medios de comunicación, permanecieran "bloqueados" en el interior a la espera de la disolución de la concentración, ya que el acto estaba previsto que terminara a las 14.30 horas y media hora más tarde el recinto estaba ya desalojado.

"En todo momento se pudo abandonar el centro" porque había puertas habilitadas para ello, ha subrayado el delegado del Gobierno.

No obstante, ha reconocido que "en la seguridad hay un binomio fundamental: no puede hacerlo todo la policía, tenía que colaborar la gente de dentro".

"La seguridad estuvo garantizada en todo momento, pero tiene un límite", y pasa por respetar las recomendaciones de las fuerzas de seguridad, entre ellas, ha señalado Alcalde, evitar acercarse al público, algo que, ha advertido, no respetó una de las personas asistentes.

El delegado del Gobierno ha incidido asimismo en que pese al número de asistentes a la protesta "solo hubo dos incidentes", uno de ellos la rotura de la luna de un coche de TV3, cuyo autor ya está identificado, y la agresión con un botellín de agua de plástico a la presidenta de las Cortes, Violeta Barba, en un momento en el que, además, estaba rodeada de tres miembros de las fuerzas de seguridad.

El autor de esta agresión, que en un momento fue calificada como un "botellazo", está sin identificar, por lo que Gustavo Alcalde ha pedido la colaboración ciudadana.

Alcalde ha asegurado que sabe "lo desagradable y lo mal que se pasa" cuando se sufre un escrache, como el que él vivió a las puertas de su casa o al que se enfrentó la consejera de Educación, Dolores Serrat, durante dos años, y por ello ha abogado por ser "más respetuosos con el adversario, porque no conduce a nada el acoso".

Respecto a la petición de IU de prohibir un acto de Falange el próximo domingo en Zaragoza, Alcalde ha advertido de que esta organización está inscrita en el registro de partidos y si se denegara el permiso podría cometer prevaricación y lo que se intenta con actos de este tipo es evitar confrontaciones con otros movimientos, por ejemplo, cambiado la ubicación.

Por su parte, el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve (Zaragoza en Común), en una comparecencia previa ante la prensa, ha asegurado que la polémica del domingo no es un asunto que se haya tratado en la Junta Local de Seguridad de hoy y que el objetivo es buscar cauces para analizarlo por otra vía.