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ANTONIO LAGUARTA PRESIDENTE DE LA CÁMARA DE CUENTAS DEL 2010 AL 2018

«La Cámara de Cuentas seguro que ha evitado algún caso de corrupción»

 

Antonio Laguarta, la pasada semana, poco antes de dejar el cargo tras expirar su mandato. - JAIME GALINDO

A. IBÁÑEZ
14/01/2018

Hace ocho años, Antonio Laguarta recibía la llamada del entonces presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, quien le preguntaba si estaría dispuesto a organizar y presidir la Cámara de Cuentas, el organismo de control de las finanzas públicas que se iba a crear y que cerraba así la arquitectura institucional autonómica. A pesar de que por aquel entonces Laguarta ocupaba el jugoso puesto de diplomático en el comité de Auditoría de la OCDE, en París, representando a España, asumió el reto por ilusionante y por terminar su carrera profesional en su tierra, Aragón. En el 2010 se creó este órgano, que en sus primeros siete años de vida ha realizado más de cien informes fiscalizadores y se ha asentado en la comunidad. Esta semana dejó el cargo, siendo sustituido por Alfonso Peña.

-¿Hace un balance satisfactorio de estos siete años de trabajo?

--Pues sí, me voy satisfecho. El trabajo de auditoría es un trabajo concienzudo, meticuloso, de revisar papeles... Igual tienes que revisar mil y cinco mil papeles de todo lo que han contratado para dar una opinión externa, lo que exige un buen número de medios. Nosotros partíamos de cero y con aportaciones modestas, y aunque falta mucho, hemos hecho lo que hemos podido, incluso más. El balance es positivo.

-De hecho, la escasa dotación presupuestaria de este órgano ha sido un caballo de batalla...

--Cuándo nos preguntaron qué necesidades íbamos a tener, estudiamos las cámaras vecinas y consideramos que para ejercer dignamente el trabajo necesitábamos 30 auditores y otras diez personas auxiliares. En total, unos 5 millones de euros. Lo propusimos y al día siguiente nos dijeron que nos daban la mitad. Nos resignamos y dijimos a ver cómo salimos. También es cierto que hemos nacido en plena crisis, y ha habido necesidades prioritarias. Me consta que a partir de ahora va a haber algo más de dinero para tener más medios.

-¿La dinámica de inicio sirve para el futuro?

--Hemos fiscalizado mucho, pero nos falta por fiscalizar algo. Lo que he propuesto es que nos dejaran aprobar un plan estratégico para los seis años de un mandato, de forma que todas las entidades que son nuestra competencia pudieran ser fiscalizadas, tanto las 68 de la comunidad autónoma como las 1.040 de la administración local, de modo que todas pasaran por revisión al menos una vez por mandato. A las Cortes no le pareció mal la propuesta y mi sucesor, un extraordinario conocedor de la Cámara, hará ese plan. Afortunadamente, ahora que parece que vamos saliendo de la crisis, por primera vez quizá tengamos una ligera ampliación de plantilla, lo que hará que se podrá cumplir ese plan.

-¿Se ha encontrado muchos obstáculos por parte de las administraciones fiscalizadas?

--La impresión que tengo es que en Aragón somos bastante cumplidores. Siempre hay gente que bordea sus obligaciones, pero el primer paso para la transparencia, que es que las entidades presenten cuentas, se hace en un alto porcentaje. Cuando llegamos, solo un 5% de los entes locales presentaban en plazo la documentación. Nuestro empeño ha sido insistirles, asesorarles, llamarles... y este año estamos ya en un 80% de cumplimiento en fecha. 10 puntos más que la media nacional de España. Hay comunidades que solo están al 30%.

-Además muchos pequeños pueblos carecen de medios para ordenar la documentación...

--Esa es otra peculiaridad. Hay muchos municipios que por su tamaño no tienen personal cualificado, ni interventor profesional, y hacen un gran esfuerzo.

-¿Ha apreciado hechos supuestamente delictivos que hayan tenido que ser llevados a Fiscalía?

--En el control de cuentas es muy difícil ver el delito. Somos un órgano preventivo. Nadie pone en una factura una comisión del 3% o te entrega un recibo fraudulento. Pero hay una materia, que es la responsabilidad contable, que sin ser delito, sí mira la Fiscalía. Es la responsabilidad patrimonial por decisiones que ha tomado un gestor público ocasionando un perjuicio a las cuentas pú- blicas. Eso lo controla la Fiscalía del Tribunal de Cuentas, el único órgano competente para revisar cuestiones penales. De este tipo hemos encontrado alguno, que hemos puesto en conocimiento del Tribunal de Cuentas.

-¿Se cumplen las recomendaciones que han elaborado cuando han apreciado alguna irregularidad?

--Las recomendaciones son una de las partes fundamentales de nuestro trabajo. El papel primordial de los órganos de control es que sirvan para mejorar la gestión. Si no sirven para eso, no sirven para nada, más bien estorban. Por eso elaboramos una serie de recomendaciones, principalmente en materia de contra-tación y subvenciones, que mejoran la eficiencia del gasto del dinero público. Ese es nuestro papel más importante. Hay algunas instituciones más opacas que otras, pero se van cumpliendo.

-¿Ha recibido presiones?

--En siete años, no he tenido nunca la impresión de que alguien haya intentado presionarme o influir sobre mi responsabilidad.

-¿Qué le parecen las oficinas antifraude, como funcionan en Cataluña o Valencia? ¿Sería bueno que hubiera en Aragón, o asumen ustedes parte de su trabajo?

--Cumplen funciones diferentes. En cualquier caso, nosotros no podemos asumirla por la falta de medios que arrastramos, y no sé si en Aragón sería necesaria tanta infraestructura.

-El director de la oficina antifraude decía que gran parte de la corrupción se originaba en las empresas públicas. ¿Usted coincide en esa apreciación?

--En Aragón nosotros hemos fiscalizado esas empresas y creemos que es un modelo válido.

-¿Cree que la Cámara de Cuentas ha evitado episodios de corrupción en Aragón?

--Creo que sí. Simplemente por ese efecto preventivo, que ha servido para que los gestores públicos, honestos la inmensísima mayoría, sepan que están muy controlados y sean más cuidadosos con el dinero público.

-¿Funcionan bien los portales de transparencia?

--La transparencia es básica. Pero muchas veces se han incluido cosas en la transparencia que poco tienen que ver con ella y mucho con la pura curiosidad y el morbo. Eso puede hacer que a veces se confundan los términos. Es mucho más transparente conocer cómo se gestiona una partida de cien millones que saber la marca del coche de un político.

-¿Cuáles son los retos de futuro?

--Eso le toca ya a mi sucesor, no me entrometo. Pero creo que es la apuesta por el principio de eficacia, eficiencia y economía del gasto público. Hay una fiscalización contable, otra de legalidad y luego la de eficacia, eficiencia y economía. Las dos primeros se cumplen. Es en este tercer nivel donde se debe hacer más hincapié. Conocer cómo se gasta, si es necesario si atiende a la lógica y tiene retorno social. Más allá de que se gaste legalmente, habrá que estudiar si está justificado y hace falta ese gasto.

Guía de la Salud en Aragón 2018

Monográfico publicado el 7 de abril de 2018 con motivo del Día Internacional de la Salud.

   
1 Comentario
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Por sgraciass 17:26 - 14.01.2018

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El título del artículo lo dice todo la Cámara de Cuentas no puede asegurar si ha evitado casos de corrupción, solo lo supone. Tal vez si le preguntaran a los secretarios e interventores de pequeños municipios de Aragón el texto de este artículo no resultaría tan autocomplaciente con el actuar de la Cámara de Cuentas. Si comparamos esta Cámara con otras similares de otras Comunidades Autónomas próximas el resultado sería desolador para la aragonesa. Se equivoco desde el principio el señor Laguarta. La de Aragón se posicionó en el sitio fácil, se convirtió en auditor-gendarme. Pero además poco objetivo, no trata por igual a todas las Administraciones auditadas sino que le pregunten a aquellas cuya cuentas que han sido derivadas a la fiscalía del Tribunal de Cuentas por supuestas irregularidades que luego han quedado en nada aunque el miedo y el descredito del secretario o interventor quede en entredicho. Sin embargo con las entidades más grandes que tienen equipos jurídicos más potentes, o con la propia DGA el trato es distinto. Con los pequeños es fácil meterse además aumenta la estadística. La Cámara de Cuentas debe asumir su papel de asesoramiento. No es la Santa Inquisición que vela por el purismo económico mediante métodos inquisitivos. La Cámara de Cuentas debe ser un órgano de referencia al que puedan dirigirse los responsables del control interno local o autonómico para reconducir su actuar. ¿Modelo? Junta Consultiva de Contratos de Aragón por ejemplo donde ayuda a las entidades públicas a adoptar decisiones cuando hay duda. Pero es más cómodo y más fácil declarar la “heterodoxia” y condenar a “excomunión”. Para poder emitir informes que ayuden a ir por la senda de la legalidad económica hay que contar con un equipo muy cualificado y con prestigio para dar consejos jurídicos. Y la Cámara de Cuentas de Aragón no sabemos si no quiere asumir su carácter asesor porque está más cómodo con el traje de gendarme o es porque no tiene equipo que pueda dar consejos