Cristiano Ronaldo, delantero del Real Madrid, afirmó este domingo, después de ganar la Liga, que opina que la gente habla de él como si fuera un "delincuente" y resaltó que no es un santo, aunque tampoco "el diablo". El jugador portugués hizo esas declaraciones tras ser cuestionado por la imagen de la pasada jornada en la que cuestionaba al jugador del Celta Cabral que estaba esperando un maletín.

"La gente habla de mí como si fuera un delincuente. No soy un santo pero tampoco el diablo. La gente habla de mí y no sabe un carajo. Se dicen cosas que no son verdad. No veo televisión porque si no, no tendría vida. Tanto que hablan de mí de mala hostia, de fútbol y fuera del fútbol. La gente no sabe de la realidad. Hablan de mí como si fuera un delincuente", explicó.

"Cuando la gente habla de Cristiano se equivoca, en el fútbol y fuera del fútbol. Las críticas del fútbol no me preocupan porque sé que al hacer las cuentas la gente se va a callar, como siempre. Están con dos piedras en la mano cuando hablo. No soy un santo pero tampoco el diablo que mucha gente dice que yo soy", añadió. "No me gusta porque tengo una familia, una madre, un hijo y no me gusta que me pongan igual que a los demás cuando hacen tonterías, yo no hago tonterías, hago las cosas bien", insistió.