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La 25ª jornada de Liga
REPORTAJE

La hormona del fútbol

El Barcelona se hizo cargo del tratamiento de Messi cuando deslumbró en una prueba en el Infati

S. VALERO S. VALERO 25/02/2006

Todo en la carrera de Messi ha ido a un ritmo de vértigo. Casi todo. Su estatura no se desarrolló acorde a su categoría y ese factor, toda una desventaja en teoría, se volvió a su favor cuando le hizo dar el paso de probar en el Bar§a, en el Infantil B, en septiembre del 2000, donde deslumbró. Tanto que Charly Rexach, entonces en el cuerpo técnico blaugrana, se atrevió a firmar en una servilleta que ese menudo jugador de sólo trece años triunfaría de pleno en Can Bar§a. Se quedó corto. Es ya un crack de sólo 18 años.

Lionel Messi (Rosario, 24 de junio de 1987) despuntaba en Newell´s, pero con trece años medía sólo 1,40. Por eso necesitaba inyectarse una hormona para estimular el crecimiento. El tratamiento costaba 900 dólares al mes y su padre, Jorge, un empleado metalúrgico, no podía costearlo. El club rosarino sólo cumplió el primer mes pagando la mitad. Pero el progenitor no dudaba de las cualidades de su hijo y buscó trabajo en Lérida por un pariente de su mujer. Toda la familia --cuatro hermanos-- se embarcaron a España donde las inyecciones de hormonas acompañaron al futbolista, costeadas por el Bar§a, para hacerle aumentar más de 30 centímetros.

Una fractura de peroné nada más llegar provocó un pequeño parón, pero después sorprendió en cada categoría del fútbol base azulgrana que pisó. Pero todo fue más deprisa en la élite. Es el segundo azulgrana más joven en debutar tras Paulino Alcántara (16-10-2004, frente al Espanyol en Liga), y el 1 de mayo del año siguiente se convirtió en el goleador de menor edad. Fue frente al Albacete: 17 años, 10 meses y 7 días.

Su consagración llegó en el pasado Mundial sub-20, donde guió a Argentina hacia el título, se alzó con el balón de oro al mejor futbolista y con el botín de oro al máximo goleador. Eso le abrió las puertas de la absoluta, donde debutó el 17 de agosto del 2005 --sólo 18 años-- y ya tiene plaza fija en el Mundial. Al Barcelona le faltó tiempo entonces para firmarle un contrato hasta el 2012, como profesional --tres millones de euros anuales-- pero con ficha de juvenil. Esa condición y la rápida tramitación de su pasaporte comunitario generaron controversia en la Liga a principio de curso.

Pero Messi sólo quería jugar. Lo suyo siempre fue el fútbol --apenas quiso estudiar-- y después de los obstáculos con tantas inyecciones de por medio ni el poderoso Chelsea ha podido frenar una velocidad vertiginosa con el balón y una técnica exquisita. Siente devoción por Aimar, pero Lionel apunta a llegar más lejos. "Messi podría ocupar mi lugar", dijo ayer Maradona. En Argentina ya se agarran a su talento y en el Bar§a Rijkaard lo ha convertido en un indiscutible. Ocho goles y tres asistencias en este curso son los datos que esconden a un chico tímido, familiar --su madre y dos hermanos regresaron a su país-- que quiere comerse el mundo.

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