La restauración de la torre mudéjar, que comenzará el próximo año, completará la recuperación de la catedral de Teruel, de la que acaban de concluir los trabajos en fachadas y cubiertas de este edificio, Patrimonio Mundial de la Humanidad, dentro del conjunto mudéjar de la ciudad.

El administrador de la Diócesis de Teruel y Albarracín, Alfonso Belenguer, reconoció que las obras comenzarán en «enero o febrero», y ya hay una partida económica de 600.000 euros, procedente del Fondo de Inversiones de Teruel (FITE), aportado a partes iguales por Gobierno de Aragón y Gobierno central.

Belenguer, que está al frente de la diócesis hasta que sea nombrado un nuevo obispo tras la marcha a La Rioja de Carlos Escribano (que ofició la ceremonia), explicó que en la Diócesis están «muy satisfechos» por los resultados de la restauración de las fachadas y cubiertas del edificio que acaban de concluir, financiadas también por el FITE. A la inauguración de la reforma de la catedral, asistieron la consejera de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, Mayte Pérez, y la alcaldesa de Teruel, Emma Buj. El arquitecto y autor del Plan Director de la Catedral, Joaquín Andrés, destacó el «esfuerzo» de todo el equipo de profesionales, formado por 40 personas, que han conseguido ejecutar la actual obra en siete meses de trabajo, la mitad del tiempo que se estimaba. Y todo ello, señaló, compatibilizándolo con eventos de la ciudad como las bodas o las fiestas de la Vaquilla y Las Bodas de Isabel.

Los trabajos han consistido en la restauración de cubiertas y fachadas, así como la reja de la puerta principal de la catedral, reponiendo yesos y mamposterías de las distintas etapas constructivas para «poder leer claramente toda la historia del monumento», según Joaquín Andrés.

1.500 metros de cubiertas

En total han sido 1.500 metros de cubiertas, además de los distintos «paños» de las fachadas y las cubiertas, y la sustitución o refuerzo de toda la estructura de madera, así como de la puerta secundaria.

La catedral cuenta con elementos del primitivo edificio mudéjar, pero también elementos renacentistas, barrocos y hasta los acometidos por áreas devastadas para paliar los destrozos de la guerra civil.

En total, se han invertido 1,6 millones de euros procedentes del Fondo de Inversiones de Teruel, siguiendo con el Plan Director para la recuperación de este edificio, declarado Bien de Interés Cultural.

En los trabajos también se han hallado varias sorpresas arqueológicas de distintas épocas, como los restos del antiguo claustro que se han conservado pero no se mostrarán al público.

En 2008 se recuperaron las cubiertas de la nave central y a medio plazo, recordó el arquitecto, el objetivo es poner en marcha el museo catedralicio.

En la ceremonia de inauguración la alcaldesa de Teruel, Emma Buj, destacó el trabajo de restauración en un edificio «con ocho siglos de historia» que es «una joya del mudéjar»; mientras que la consejera de Cultura Mayte Pérez destacó el valor de los distintos elementos arquitectónicos, especialmente la techumbre mudéjar «la Capilla Sixtina del mudéjar», como recordó que se le conoce.