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LA INCERTIDUMBRE DE LA F-1

La F-1 quiere retener a Honda pero no sabe cómo

Al gran negocio de los monoplazas le interesa un McLaren fuerte, poderoso, pero los japoneses no son capaces de hacer un buen motor. Fernando Alonso y Carlos Sainz siguen atentamente las negociaciones que se realizan este fin de semana, en Monza, para conocer su futuro

 

Fernando Alonso, pensativo en el box de McLaren-Honda en el circuito de Spa (Bélgica). - EFE / VALDRIN XHEMAJ

MIGUEL MARTÍNEZ
02/09/2017

McLaren quiere dejar a Honda para irse con Renault, pero no tiene dinero para el cambio. Los dueños de la F-1 no se pueden permitir que Honda se vaya, pero necesitan potenciar a un histórico como McLaren. Renault solo podría motorizar a McLaren si deja Toro Rosso, pero a Honda no le interesa motorizar a Toro Rosso. A Fernando Alonso le gustaría motorizarse con Renault, y a Carlos Sainz, con Honda, porque así podría irse a Renault… Sí, exacto, resulta una trama de enredo, de intereses y traiciones con el paddock de Monza entre corrillos, encuentros de los representantes de un equipo en el pabellón de otro, reuniones a escondidas, mensajes de teléfono. El galimatías es tal, que Ross Brawn, el ingeniero más laureado, el que ahora manda en asuntos técnicos, se ha erigido mediador.

Dicen los ingenieros que cualquier acuerdo debe salir de este fin de semana. «Puedes cambiar el proveedor de motores en 12 semanas, pero si quieres construir un coche pensando en la unidad de potencia, debes empezar en septiembre como muy tarde», deja caer el francés Éric Boullier, director deportivo de McLaren. Un representante de McLaren viajó a comienzos de semana a Japón para negociar la salida de Honda. La firma nipona ha respondido enviando a Monza a su mánager general deportivo, Mashashi Yamamoto, el mismo que hace un mes dijo tajante: «Honda se queda en la F-1 y lo hará con el equipo McLaren, puesto que tenemos un contrato, y no cabe duda que queremos quedarnos con ellos. Tendremos mejoras en los próximos grandes premios y eso facilitará nuestra relación».

El problema de Honda es que después de tres años de fracasos, es difícil creerles cuando hablan de progresos. En esos corrillos de Monza, en la parte trasera de los hospitalitis, se pregunta ¿y Mario Illien? ¿Qué dice el gurú de los motores al que McLaren envió a Honda Japón? «Dice que le preguntan poco, que no sabe muy bien si quieren que esté allí, que los japos siguen a lo suyo». Yamamoto llegará hoy a Monza sabiendo que han fracasado durante tres años, pero son el sustento económico de McLaren (aportan los motores gratis y, además, 100 millones de euros), un equipo que ha dejado de ingresar mucho dinero por su mala clasificación de los últimos años y la huida de patrocinadores.

El sueño de Carlos Sainz es Renault

Intentan en McLaren convencer a Honda para romper su compromiso sin indemnización (se habla de 200 millones) y para ello le ofrecen la posibilidad de equipar a Toro Rosso. De esa forma, Honda se quedaría en la F-1, y Renault tendría un equipo menos al que proveer, y cumpliría el cupo de tres con McLaren, Red Bull y el propio equipo de Renault. Así que ayer se sucedían las reuniones entre los representantes de Renault, los de McLaren, los de Red Bull-Toro Ross y con ellos, Ross Brawn, el hombre que ahora dirige la parte técnica para la FOM, los propietarios de la F-1. Y Carlos Sainz, el día de su 23 cumpleaños, atento a los movimientos, imaginando que Toro Rosso le deja irse a Renault donde le esperan desde hace un año.

Honda no tiene pinta de ceder, pero en McLaren siguen intentándolo: «Llevamos tres años sin resultados y hay que revertir la situación porque este es un equipo ganador», dice Zak Brawn, CEO de McLaren. «Estamos cerca de tomar una decisión y la compartiremos pronto», añade. Ross Brawn es el encargado de poner orden a todo este galimatías, y el que parece mediador para convencer a Honda. Y, mientras, Zak Brown comprende también la inquietud de Alonso. «No nos ha dado ningún ultimátum, simplemente quiere saber si tendremos un coche competitivo, pero yo estoy convencido de que seguirá con nosotros con un motor u otro. Elegiremos el motor por un criterio de rendimiento, no por dinero. No tenemos problemas económicos», anuncia para intentar atajar la idea que McLaren no podrá resistir económicamente sin Honda.

Monza, una carrera casi sin importancia

Y Alonso espera repartiendo opiniones, un día parece que se queda, otro que se va. Un día después de decir que McLaren-Honda podrían darle un coche ganador en 2018, vuelve a mirar hacia otro lado. «Tenemos que evaluar todas las posibilidades y ver cuál es la mejor. Seguramente hay opciones en el mercado para ganar en 2018, esa es mi única intención. Si no las hay o no las veo, intentaré ganar donde vaya. Pero creo que va a salir bien, la cosa. Soy optimista».
Alonso partirá último en la parrilla de Italia tras un nuevo campo de motor. Junto a él puede que arranque Carlos Sainz, con 15 puestos de penalización. Será un gran premio difícil para ambos, aunque puede que sea lo que menos les importa en estos momentos.