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Controlar la radiación vía wireless y en tiempo real

Libelium idea un dispositivo capaz de enviar datos sobre radiación sin necesidad de intervención humana y envía los primeros a Japón.

C. PONTE C. PONTE 05/05/2011

Sin plan de negocio, ni presupuestos, ni estudio de mercado. Libelium, una de las jóvenes empresas más laureadas del panorama de la innovación aragonesa, ha lanzado su último producto desde una motivación solidaria.

El terremoto y la posterior catástrofe nuclear en Fukushima llevaron a este equipo de ingenieros multidisciplinares a plantearse qué podían hacer para colaborar en la ayuda. "Ya teníamos trato con ingenieros japoneses, les planteamos construir este dispositivo y recibieron bien la idea" explica David Gascón, director de I+D de Libelium.

Su nueva plataforma permite medir los niveles de radiación nuclear y enviar los datos a un punto, sin que sea necesaria la intervención humana. El dispositivo lleva integrado un sensor Geiger, capaz de medir la incidencia de partículas radioactivas y su número de pulsos por minuto, lo que puede traducirse en la energía absorbida por un cuerpo, una unidad de medida denominada sievert, fundamental para conocer el efecto de la radiación sobre las personas.

Aunque el primer prototipo, construido en tiempo récord, funciona a través de un puerto USB (tiene que estar conectado a un equipo informático), en la segunda ´hornada´ ya se ha implementado un sistema wireless, para que el dispositivo pueda enviar los datos a un punto remoto.

"Los primeros los hicimos de la noche a la mañana. Lo más complicado fue conseguir sensores Geiger. Después del accidente de la central de Fukushima, Estados Unidos y Europa estaban copando el mercado. Tuvimos que contactar con fabricantes de países como Rusia y China" explica Gascón, al tiempo que subraya las dificultades posteriores en la traducción de la documentación. En todo caso, dos semanas fueron suficientes.

En cuando a las pruebas de testeo, el equipo utilizó diferentes materiales disponibles en el mercado y que emiten pequeños niveles de radiación nuclear, que puede ser de tipo Alfa, Beta o Gamma. "Lo primero que se detecta es la radiación de fondo, la que viene del cosmos, de tipo Gamma, perceptible con solo encender el dispositivo. También utilizamos cristal de uranio, un material que se utilizaba hace años para hacer ciertos tipos de cerámicas y que emite radiación Beta y Gamma. Por otro lado usamos parte de los dispositivos que se utilizan en los detectores de humo ya que incluye Americio 241 un elemento cuyo isótopo emite partículas Alfa" explica Gascón.

En la segunda fase, los nuevos dispositivos cuentan, además de con sistema wireless, con alimentación de baterías que también pueden recargarse mediante pequeñas placas solares. Su autonomía (se activan automáticamente a través de sistemas de inteligencia interna) permitirán crear redes tanto de prevención como de vigilancia en diferentes áreas distribuyendo los dispositivos. "Cada uno de los puntos es capaz de enviar su posición GPS para conocer su localización exacta y saber desde dónde se realiza la medición".

Planos abiertos

Libelium, tras enviar los primeros prototipos a ingenieros del Hackerspace Tokyo, ha colgado en la red los planos eléctricos del primer modelo, para que cualquiera tenga la posibilidad de construir uno. Otros países como China ya han comenzado a fabricar dispositivos similares, pero el hecho de "ser los primeros es una ventaja" según Gascón. Porque pese a comenzar como un modo de ayudar al pueblo japonés, el dispositivo ha encontrado ya un hueco en el mercado. "Hemos tenido unos 100 pedidos, la mitad de ellos desde Japón, muchos gente normal que quiere saber qué niveles de radiación hay en sus casas o jardines". Algo que también tiene mucho que ver en su éxito es el precio. Mientras que los sistemas de detección de radiación convencionales cuestan en torno a 1.000 euros, el dispositivo de Libelium tendrá un precio de unos 100.

Ahora el siguiente paso es "afinar" estas plataformas. "Los nuevos modelos tendrán una carcasa, un display (pantalla para poder ver la lectura de datos) y sensores Geiger más precisos", subraya Gascón.

El incipiente mercado se ha abierto a varios países de todo el mundo. "Nos hemos dirigido sobre todo a entidades y personas implicadas en temas de seguridad en centrales nucleares, para que sean ellos los que hagan llegar la información a quien consideren oportuno. Desde España aún no hemos tenido ninguna respuesta".

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