El Periódico de Aragón | Jueves, 29 de junio de 2017

Sala de máquinas

Los detectives más raros revelan sus secretos

JUAN Bolea 02/06/2017

La revista Prótesis, dirigida por el crítico y escritor David Panadero, ha dado el salto al papel y de la mano del editor Jesús Egido acaba de materializarse en el sello Reino de Cordelia en forma de un maravilloso y arrevistado volumen titulado Detectives raros.

El título anticipa lo que, efectivamente, vamos a encontrar en su interior, una auténtica orgía de placeres dedicados a la novela negra en todos sus órdenes, con excepción del estrictamente canónico: análisis y anécdotas de investigadores rebeldes, dipsómanos, excéntricos, políticamente incorrectos... glosados por expertos que han atendido, además de a sus raíces literarias, a sus versiones cinematográficas.

En su prólogo, Panadero, él mismo al margen de la ley, advierte que va a resistirse con todas sus fuerzas a trazar una línea académica entre Edgar Allan Poe y Michael Connelly, entre Auguste Dupin y Harry Bosch, pongamos por caso, para bucear en los rincones más atrabiliarios y oscuros del género.

Por esa senda de los elefantes perdidos, Marcelo Morrazo nos hablará del padre Brown y de su inabarcable creador, G.K. Chesterton, cuyos despachos, establecidos en respetables pubs de Londres y alrededores, eran a menudo sede de sus improvisadas conferencias sobre los más variopintos asuntos.

Nada que ver, salvo su excepcionalidad o rareza, tuvieron en común el padre Brown y Mike Hammer, hijo de Mickey Spillane, el machista y violento tipo duro, parapolicial, que Sergio Torrijos glosa con acierto, ilustrando sus reflexiones con fotogramas de Stacey Keach, el autor que encarnó a Hammer «con su sombrero de fieltro, su Lucky Strike entre los labios, su Betsie bajo la axila y una sonrisa entre socarrona y malhumorada».

Ramón García nos recuerda la figura abismal de Derek Raymond, seudónimo de Robin Cook, y autor de novelas desgarradas, saturadas de devastados paisajes emocionales como la mítica Murió con los ojos abiertos.

En esa línea de carga existencial, Jesús Egido escribe sobre Pierre Lemaitre y José María Sánchez Pardo sobre el comisario Adamsberg, de Fred Vargas... En Detectives raros hay mucho más: cómic, videojuegos, incluso una serie de relatos inéditos de género a cargo de Alejandro M. Gallo, Roberto Malo, Alberto Pasamontes y Jesús Fernández.

Imprescindible.