En un partido, cuatro Españas y tres módulos tácticos. En un partido, el último irrelevante antes de medirse el viernes a Portugal en Sochi en el debut del Mundial que arranca el jueves, se vieron las carpetas abiertas que tiene aún Julen Lopetegui. Llegó España a Rusia con una trayectoria maravillosa (nueve victorias y un empate), pero las dos últimas pruebas (1-1 con Suiza y 1-0 contra Túnez, ya en Krasnodar) han dejado escuchar los primeros cuchicheos. Y debates, como el del nueve, en el aire, azuzado además por la efectividad de Iago Aspas, el delantero que menos juega y el que más marca, superando con sus registros a Diego Costa (el titular) y Rodrigo (la segunda opción). Ahora, como bien sabe el técnico, ya no hay margen para el error. Un mal pase te puede echar del Mundial por muy favorito que seas.

Para Julen se trata de «afinar» detalles. No lo llama carpetas abiertas aunque lo son ya que nueve de los 11 elegidos para el viernes están claros, pendientes, por supuesto, de Dani Carvajal, a quien parece difícil verle en el estreno cabalgando por la banda derecha. No ha hecho ni un solo entrenamiento con el grupo. Ni siquiera ayer cuando se asomaron por los campos excelentemente cuidados de la lujosa academia de Krasnodar. Salieron los suplentes (incluidos Isco y Thiago, los dos únicos titulares que trabajaron con el grupo), pero ni rastro aún del lateral blanco, por mucho que Lopetegui diga tener claro quién ocupará esa banda, allí donde suele habitar Cristiano Ronaldo en el primer rival del torneo.

Lo tiene claro, pero no lo dice. Nacho, un tipo solvente, se perfila como el candidato por delante del atrevido, pero inexperto Odriozola. Esa es una de las carpetas por resolver. Pero no es la única. Hay una en cada zona del equipo porque en el centro del campo Koke, más sólido defensivamente, más cercano al Rakitic que acompaña a Busquets en el Barcelona, ha tomado ventaja sobre Thiago, un mediapunta con alma libre que debe adaptarse al orden. Atrás, el lateral; en el medio, el escolta de Busi y arriba, el delantero.

Costa, pese a ser un cuerpo extraño en una selección que vive mejor sin un nueve puro, encabeza la lista, seguido por Rodrigo, pero Iago Aspas se ha empeñado en alterar esa jerarquía. Lo hace convirtiendo cada minuto en el campo en una conquista, una palabra que le encanta emplear a Lopetegui. De ahí, que el amistoso ante Túnez fuera el verdadero laboratorio de Julen. «Vengo de un equipo pequeño, todo lo he ganado en el campo», proclamó el delantero gallego, quien a sus 30 años anda empeñado como está en derribar todas las barreras. «Si el míster me da 15 minutos, debo aprovecharlo al máximo para ganarme más minutos para el siguiente», comentó, consciente de que no puede competir con la fuerza mediática que irradia Costa o la proyección de Rodrigo. En 10 partidos con España, Aspas ha firmado cinco goles y cinco asistencias. El fútbol habla por Iago.

GOLEADA DE BRASIL / Por su parte, ayer, en el regreso a la titularidad de Neymar, Brasil goleó (0-3) a una Austria que concedió demasiados espacios a la canarinha en la segunda mitad. En el último ensayo antes del Mundial de Rusia, el equipo sudamericano salió con dos volantes defensivos, el barcelonista Paulinho y el madridista Casemiro, apoyados por Philippe Coutinho, el comodín creativo que socorría a un centro del campo rocoso pero algo previsible. Neymar, junto a Coutinho, fue el más destacado de su equipo y marcó un golazo antológico en la segunda mitad del encuentro, además de llevar los galones en todos los movimientos de ataque.