+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Editoriales

La inestabilidad constante de Italia

 

04/01/2018

Italia abre un nuevo ciclo político y elegirá un nuevo Parlamento el próximo 4 de marzo. Esta es la única certidumbre de un proceso que debe llevar a una nueva legislatura que, hoy por hoy, se presenta como una gran incógnita. El punto de interrogación no se refiere solamente a quién va a ganar las elecciones. Habrá que ver si la nueva ley electoral, redactada teóricamente para facilitar la estabilidad política, responde a dicha intención o bien todo lo contrario. No parece que ningún partido pueda llegar al 40% de los votos necesario para enfilar con cierta calma una nueva legislatura. El electorado se presenta dividido en tres bloques, con el centroizquierda en descenso, la derecha en ascenso en sus tres variantes --Forza Italia, de Silvio Berlusconi, la xenófoba Liga Norte y el también xenófobo Hermanos de Italia– y el populismo del Movimiento 5S, estancado. Ante un escenario difícil, el actual Gobierno de Paolo Gentiloni podría prolongar su vida, lo que explica que la disolución del Parlamento se haya producido días antes de que finalice la actual legislatura. Sería conveniente que la campaña electoral se centrara en los grandes problemas que padece Italia. Pese a que el actual Gobierno ha conseguido enderezar la economía, la italiana sigue siendo una de las que tiene menor crecimiento de la zona euro. Sin embargo, todo apunta a que la campaña será un desfile fatuo e innecesario de personalismos, viejos y nuevos.