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EN UN PUEBLO DE TOLEDO

Liberadas de un club de alterne dos menores estudiantes que fueron engañadas

Fueron captadas cerca del instituto madrileño en el que estudian y trasladadas a Toledo

 

Liberadas de un club de alterne dos menores estudiantes que fueron engañadas -

EL PERIÓDICO
09/01/2018

La Guardia Civil ha liberado a dos chicas de 16 años y estudiantes de hostelería en Madrid que estaban en un club de alterne de Mocejón (Toledo) y habían sido captadas engañadas, ya que les ofrecieron trabajo como ayudantes de cocina.

Asimismo, los agentes han detenido a dos hombres, de 44 y 52 años, por un delito de trata de seres humanos, que han ingresado en prisión por orden judicial, según ha informado hoy la Guardia Civil.

Las investigaciones se iniciaron a mediados del pasado mes de diciembre cuando los agentes recibieron una llamada alertando de dos menores en un local de alterne de Mocejón que podrían estar siendo obligadas a ejercer la prostitución.

Una vez en el local localizaron a las dos chicas, que explicaron que estaban allí en contra de su voluntad y bajo amenazas, por lo que fueron acompañadas hasta dependencias oficiales donde contactaron con sus familiares, que desconocían su situación.

Trabajo como ayudantes de cocina
Las jóvenes explicaron a los agentes que habían sido captadas en noviembre cerca del instituto madrileño en el que estudian hostelería.

Un hombre se les acercó para ofrecerles trabajo como ayudantes de cocina en un hotel de un pueblo de Toledo y las convenció de que era una buena oportunidad para ganar un dinero y compaginarlo con los estudios.

También explicó que él mismo sería el encargado de recogerlas para llevarlas al trabajo y devolverlas a sus domicilios, por lo que accedieron a quedar con él y conocer el hotel.

Una vez concertada la cita, el hombre las recogió y las acompañó hasta la cocina donde les manifestó que esperaran unos minutos para entrevistarse con el jefe, que les explicaría su trabajo.

Cuando llegó el segundo hombre dijo a las chicas que su trabajo no estaría en la cocina sino que tendrían que trabajar en la barra del bar con otras jóvenes, tomar copas con clientes y, llegado el caso, consumir drogas y mantener relaciones sexuales con ellos.

Las menores se negaron y manifestaron su deseo de regresar a sus domicilios pero, según dijeron a la Guardia Civil, el hombre las intimidó mostrando una placa falsa de policía y las amenazó a ellas y a sus familias.

Desde ese momento las chicas fueron trasladadas en varias ocasiones al club desde sus domicilios aunque evitaron "cualquier tipo de acercamiento con los clientes".