El río Gállego ha vuelto a contaminarse con un nuevo vertido de gasoil procedente de una de las fábricas del polígono industrial de Villanueva de Gállego. Los hechos, según el alcalde, José Manuel Garisa, ocurrieron el pasado domingo a las 11 de la mañana, aunque el ayuntamiento tuvo conocimiento de ello a las ocho de la tarde de ese mismo día. Ayer, varios técnicos de la DGA procedieron a extraer del río un número sin determinar de peces muertos para su investigación.

EL INFORME OFICIAL A falta del informe oficial del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil), la causa del vertido parece ser la rotura de una junta del filtro del depósito de gasoil destinado a calefacción para dicha fábrica. En cuanto a la cantidad vertida, mientras el alcalde hablaba de unos 3.000 litros, otras fuentes aseguraban que la capacidad de los depósitos ascendía a más de 5.000. "Sólo ellos pueden determinar los litros exactos que han ido a parar al río", aseguraban ayer.

Desde la CHE (Confederación Hidrográfica del Ebro), a la hora de cierre de esta edición, no habían facilitado ninguna información.

La voz de alarma se produjo cuando se descubrieron unas manchas negras en el río Gállego. A partir de aquí se buscó el origen de dicho vertido y se descubrió cómo de una de las tuberías del polígono salía gran cantidad de carburante. Garisa confirmó que hasta el lugar se desplazaron ayer efectivos de la Guardia Civil, del Comena (departamento de Medio Ambiente del Gobierno aragonés) y del propio ayuntamiento. "Ahora serán los técnicos quienes decidan las futuras medidas a tomar. Yo sólo sé que tardaron mucho tiempo en informarnos de una contaminación producida por bastante cantidad de gasoil", añadió.