El ministro de Fomento, Francisco Alvarez Cascos, subrayó ayer que la puesta en servicio del AVE Madrid-Zaragoza-Lérida no conllevará el cierre de líneas ferroviarias, aunque sí recortes de tráfico en la red convencional cuyo alcance no aclaró. Esta es la respuesta que recibió ayer el diputado nacional de CHA, José Antonio Labordeta, en el pleno del Congreso a su solicitud de información sobre las repercusiones de la alta velocidad y las estimaciones de precios y frecuencias.

Como ya hizo la semana pasada, Alvarez Cascos no quiso dar ningún tipo de información sobre la llegada y los futuros servicios del AVE y se limitó a señalar que su inaguración no acarreará un impacto severo sobre las líneas convencionales del tren. Eso sí, dijo muy claro que habrá recortes porque para eso se dispondrá de un nuevo corredor. "Con los tráficos que se trasladen a la red de alta velocidad no se necesitarán en la misma proporción los servicios correspondientes en la red convencional", sentenció.

El titular de Fomento señaló que por las líneas y los itinerarios convencionales seguirán existiendo servicios de viajeros y se utilizarán las "mismas" estaciones que ahora, aunque "básicamente" circularán trenes de mercancías.

La respuesta oficial provocó las críticas de Labordeta, que recordó que el propio PP de Zaragoza reclama información. "El Gobierno es incapaz de comprometerse con plazos porque tiene temor a incumplirlas, provocando una situación de desconcierto en los posibles usuarios".

Como ya informó este diario, la zona oriental de Huesca está muy preocupada por el futuro de sus comunicaciones y temen que la entrada en servicio del AVE suponga un drástico recorte de la circulaciones por la vía de Lérida. De hecho, los vecinos de Binéfar y Monzón se movilizarán mañana para exigir el mantenimiento de los actuales trayectos.

El Ayuntamiento de Zaragoza incluso aprobó en el pleno de noviembre una moción en la que reclama el mantenimiento de una oferta mínima de trenes convencionales para que los usuarios con poco nivel adquisitivo puedan seguir viajando a Madrid a precios asequibles --el AVE costará el triple del billete actual--.

El Gobierno de Aragón también está analizando la posibilidad de cubrir a través del convenio de la red de trenes regionales todos aquellos servicios de los que Renfe y el Ministerio de Fomento no quiera hacerse cargo a través de Grandes Líneas. Esta posibilidad está siendo analizada en un estudio encargado por la Consejería de Obras Públicas y Transportes.

Por otra parte, el ministro de Fomento manifestó que los gobiernos de España y Francia deberán definir una nueva conexión transfronteriza por carretera y ferrocarril a través del Pirineo central, por recomendación de la Comisión Europea. Dichas conexiones están incluida en el libro blanco del transporte.