El rectorado y los grupos mayoritarios de profesorado de la Universidad de Zaragoza han conseguido al fin el apoyo de una asociación de estudiantes --Plataforma Independiente-- al anteproyecto de estatutos que el Claustro está debatiendo desde el pasado lunes. Tras las intensas negociaciones de los últimos días, este colectivo ha aceptado una oferta que básicamente consiste en un ligero aumento de la representatividad de los alumnos en los órganos de gobierno del campus aragonés, la creación de un Consejo de Estudiantes y la flexibilización de los periodos de matrícula. Algún grupo de alumnos, como UCA (Unibersidá Colectivo Aragonesista), aún medita su voto; otros, como EDU (Estudiantes en Defensa de la Universidad) y el SEI (Sindicato de Estudiantes de Izquierdas), lo tienen claro: si no hay modificaciones sustanciales, rechazarán estos estatutos.

El debate del anteproyecto de estatutos que se inició el pasado lunes tiene dos dimensiones. Por un lado, en el salón de actos del Paraninfo, los claustrales van analizando las 386 enmiendas. Los que las presentaron las defienden y después se votan. Por el otro, en los pasillos, los grupos mayoritarios de profesorado están manteniendo contactos con los estudiantes para tratar de recabar su adhesión. Los alumnos no suman los votos suficientes como para frenar este anteproyecto, pero el rectorado veía con mucha preocupación que los estatutos se aprobaran finalmente sin el apoyo de ninguna asociación de estudiantes.

LA OFERTA Ahora, al menos, ya tiene el sí de una. Según explicaron fuentes del rectorado a este diario, las conversaciones han fructificado y Plataforma Independiente respaldará el documento si se recogen las propuestas de los grupos mayoritarios de profesorado. En esta oferta se recoge una mayor presencia de los alumnos en el Claustro (del 21% al 25%), en el Consejo de Gobierno (de cinco a seis miembros) y en otros órganos de gestión, la constitución de un Consejo de Gobierno que podría convertirse en un foro de negociación entre las dos partes para resolver cuestiones que afecten a los alumnos, y la posibilidad de formalizar la matrícula en dos plazos, uno para el primer semestre y otro para el segundo. Con esta última opción, el profesorado considera que los estudiantes pueden planificarse mejor el curso y así quiere compensar la desaparición de la tercera convocatoria de exámenes.

Mientras, UCA ve con buenos ojos algunas de las propuestas, pero todavía es reticente a dar el sí al anteproyecto de estatutos. "Es pronto. Las negociaciones continúan y tenemos que reunirnos para decidir nuestro voto, porque hay aspectos que no nos gustan", explicó ayer Carlos García, miembro de UCA.

EDU, que el lunes hizo una sentada para mostrar su rechazo al documento (sobre todo se queja del recorte en la representación), ayer se marchó del Claustro en señal de protesta por no estar de acuerdo que en el sistema de votación y baraja no regresar a las sesiones. EDU quería que se contaran todos los votos para que en el caso de resultar rechazada una enmienda constara en acta su oposición (casi todas las votaciones son a mano alzada y si no hay duda sobre el resultado se aprueba la alegación, o se rechaza, por mayoría).

Además, 63 claustrales (el pleno tiene 300) de algunos grupos de docentes y de estudiantes presentaron una protesta por escrito contra Acuerdo, que aglutina a los grupos mayoritarios de profesorado, porque según ellos han entregado a sus miembros un documento de las enmiendas en el que se especifica lo que deben votar. "Está claro que no vienen a escuchar", lamentó un estudiante. "Lo tienen todo atado".