Alcaldes, técnicos y vecinos de los pueblos y los barrios ribereños de la parte baja del río Gállego acordaron ayer en Peñaflor dotarse de personalidad jurídica para forzar a las instituciones a mejorar las riberas y el cauce del río. Los impulsores de esta iniciativa, que llevan dos años trabajando, avanzaron además en los criterios para redactar un plan director de la ribera, aunque paralelamente se quieren adoptar actuaciones más pequeñas que sirvan para empezar a cambiar la cara de estas orillas.

La reunión de trabajo de ayer no contó con responsables del equipo de Gobierno del PP en el consistorio zaragozano, aunque sí estuvieron presentes el concejal del PSOE Antonio Becerril y el del PAR Manuel Lorenzo Blasco. Los participantes criticaron la "falta de voluntad política" del PP en recuperar la ribera, ya que no se ha consignado ninguna partida en los presupuestos del 2003. La voluntad del grupo de trabajo es la de exigir respaldo económico el próximo año, que les permita continuar su labor, explicó el alcalde de Peñaflor, José Andrés Pescador.

Los técnicos de Montes del ayuntamiento que estuvieron presentes en el encuentro revelaron, sin embargo, que ya hay "un borrador que analiza la situación del Gállego, que aún esta sin presentar".

Alfonso Vicente, gerente del Salud, que acudió en calidad de vecino, recordó que esta plataforma nació del movimiento vecinal para reclamar las actuaciones que hay que hacer en el río y orientar la forma de hacerlas. "Si los ayuntamientos las hacen, está bien, pero si no debemos movernos y encorrer a las instituciones". En este punto, estuvieron de acuerdo todas las partes en la necesidad de dotarse de personalidad jurídica, ya sea una asociación o una fundación, que permita personarse ante las instituciones, demandar subvenciones y poder avanzar en la redacción de los proyectos.

Los arquitectos que trabajan en este proyecto explicaron que lo más "ortodoxo" es redactar un plan director, pero avanzaron una propuesta de menor calado, "con metas asequibles", que pasa por acondicionar el tramo entre Santa Isabel y Peñaflor configurando un sendero para facilitar el paseo de los ciudadanos.

Los técnicos de Montes aseguran que la primera actuación pasa por "estabilizar el cauce", que a fuerza de los encauzamienos y de la extracción de gravas sufre una gran erosión y un notable encajamiento.