Los vecinos de la calle Heroísmo de Zaragoza dicen no sentirse extrañados por el suceso registrado el pasado sábado en esta zona, cuando una treintena de personas agredieron a seis policías en la puerta del bar Chaos. La mayoría asegura que no es el primer altercado que ocurre en este pub y que el vandalismo también ha afectado algunos de los comercios. Algunos dicen sentir miedo.

Los agentes habían acudido al establecimiento para hacer entrega de un boletín de denuncia por infracción en el horario de cierre. El encargado del bar, obedeciendo las indicaciones de los policías, apagó la música y cerró el local. Un grupo de personas empezaron a increpar y a insultar a los agentes en el exterior del bar. Después les agredieron. Cuatro de los policías sufrieron lesiones de distinta consideración.

"Ya han venido varias veces a este bar por el problema de las horas de cierre y por otros altercados", comenta uno de los vecinos de la zona. "Y eso que el resto de la calle es tranquila, un lugar donde la gente mayor viene a tomarse tapas en paz". Este vecino no quiere dar su nombre, como ocurre con la mayoría. Tiene un local cercano al Chaos y asegura que a veces siente "miedo" de abrir su negocio.

Pero este no es el único problema. Alicia, otra de las vecinas, afirma que "el vandalismo ha afectado a la calle". "Hace poco, entraron en la panadería y se llevaron la registradora y todo está lleno de pintadas". También una tienda de ultramarinos cercana tiene la puerta forzada. Para soportar el ruido nocturno, Alicia ha cortado por lo sano. "Mi casa da también a la calle de atrás y he acabado por cambiar el dormitorio de lado".

REACCIONES Precisamente fueron estas denuncias de los vecinos las que llevaron a los policías a acudir al citado bar, en cuyo exterior fueron agredidos. Ayer, El alcalde de Zaragoza, José Atarés, alabó ayer "el grado de esfuerzo y cumplimiento" de la Policía Local y pidió a los ciudadanos "respeto a la actividad que desempeñan". Agregó que "esta respuesta agresiva contra la autoridad debe ser corregida" especialmente tras un suceso como el del fin de semana que "invita a que reflexionemos todos". El alcalde aprovechó para recordar que aunque el consistorio no tiene todas las competencias de seguridad ciudadana "hemos contribuido a dar mucha seguridad a los habitantes" a través de un "esfuerzo extraordinario desde el presupuesto municipal". Con él se ha incrementado la plantilla de policías locales de modo que en la actualidad "más de mil efectivos están prestando servicio en las calles".

Por su parte, el teniente de alcalde de Policía Local, Antonio Suárez, reconoció que se está viviendo una época de "mucha agresividad", algo que "se nota sobre todo por la noche". En este sentido, citó los tres últimos atropellos mortales ocurridos en Zaragoza, cuyos autores se dieron a la fuga. Suárez recordó que el ayuntamiento "hace lo que debe", que es denunciar a los bares y requerir el cierre, pero dijo que es el Gobierno de Aragón el que tiene las competencias para sancionar.