ORIGEN PAREDES DE SIG ENZA.

TRAYECTORIA 19 AÑOS EN EL MOVIMIENTO VECINAL.

--¿Qué le ha animado a presentarse a la reelección?

--El trabajo que se ha hecho estos años. Ha habido un cambio de personas, de talante y de proyectos, pero de momento, hemos trabajado con los heredados y no hemos dejado nuestra impronta. Dos años es poco, además me han animado a seguir y un nuevo periodo será importante para llevar a la práctica algunas ideas.

¿Cuáles son esos objetivos de futuro?

--El fundamental el que se profundice en la democracia. Hace años el movimiento vecinal luchó porque llegara a este país la democracia, pero se nos queda corta, porque no se trata sólo de ir a votar cada cuatro años. Somos mayores, tanto como para empezar a pedir que la democracia sea más participativa, que permita expresar ideas a los ciudadanos, propuestas, decidir cómo se invierte el dinero. Hay que seguir los pasos de Porto Alegre, de Cabezas de San Juan, Córdoba o Albacete. Además y dentro de la federación queremos duplicar el número de participantes.

--Uno de los documentos de trabajo de la FABZ se refiere a la situación interna de la organización. ¿Cuál es?

--Si nos atenemos a la vida interna participativa, al número de asociaciones y de delegados que vienen a las comisiones de trabajo y las movilizaciones vemos indicadores muy positivos. Ahora el tren esta en marcha. Si hubo coyunturas desfavorables, se están superando.

--Sin embargo, aún hay heridas abiertas.Parece que se vive una paz artificial.

--No. En la FABZ están las asociaciones históricas, la gente de siempre. Espero que, como ocurrió el año pasado, la asamblea apoye la gestión del Secretariado. Creo que no refleja la realidad interna de la FABZ que se haya ido una asociación. es una etapa pasada.

--Uno de los aspectos en los que más ha hecho hincapié es el económico. ¿Está a flote la FABZ?

--Hemos hecho un proceso de organización económica; de puesta en orden de nuestras cuentas. Creo que la situación es asumible. Tenemos subvenciones que nos corresponden con el capital social que aportamos, los miles de horas de los voluntarios del movimiento vecinal.