El hasta ahora director general de Economía de la DGA, Alain Cuenca, destacó la necesidad de potenciar cualquier medida que pueda hacer que las instituciones europeas contemplen los criterios de población al repartir los fondos comunitarios a partir del 2007. "Este es un momento muy importante", comentó.

El Tercer Informe sobre Cohesión Económica y Social, que se dará a conocer en unos seis meses, depende del comisario de Política Regional, Michel Barnier, que en los últimos tiempos parece haberse mostrado partidario de que las especificidades poblacionales sean tenidas en cuenta.

Según Cuenca, Barnier ha reconocido ante el Parlamento europeo que la despoblación y la baja densidad poblacional son elementos que deben contemplarse, junto a la de la insularidad (que ya se asume).

Este argumento de las deficiencias estructurales que dificultan el desarrollo económico es sólido. Es un hecho que la dispersión poblacional encarece mucho los servicios y también los proyectos.

Importantes actuaciones en infraestructuras en Aragón --como el AVE, la autovía Somport-Sagunto o el túnel del Somport-- han tenido o tienen su soporte en los Fondos de Cohesión. Al igual que otros ambiciosos planes como el de saneamiento y depuración, como recordó el director general.