El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, asistió ayer en el Centro de Historia a la presentación del programa Galileo. Este proyecto, surgido de una iniciativa de la Unión Europea y de la Agencia Espacial Europea, pretende crear para el 2008 una red de satélites que satisfaga las necesidades de la población mundial.

El acto, organizado por la empresa Caesar Espacio Consultores y el Grupo de Mecánica Espacial de la Universidad de Zaragoza, contó también con la presencia del concejal de Ciencia y Tecnología del ayuntamiento, Ricardo Cavero, y del presidente de Galileo Sistemas y Servicios, Pedro Luis Molinero.

El sistema Galileo se presenta como una alternativa europea al GPS estadounidense. Según apuntó Belloch, "representa una oportunidad que no hay que dejar escapar, ya que tendrá unas consecuencias económicas de gran importancia". El proyecto generará un mercado próximo a los 10.000 millones de euros anuales, además de crear alrededor de 140.000 empleos hasta el 2006.

Sobre esto, el alcalde aseguró que el consistorio apoyará de una manera especial el área del desarrollo científico y tecnológico. Para ello ha creados una nueva concejalía e incluso colaborará en un máster de gestión aeroespacial. "El ayuntamiento será el mejor cómplice para la ciencia y la tecnología en la ciudad", apuntilló Belloch.

Sobre la posibilidad de que Zaragoza pudiera acoger en el 2005 la Agencia de Navegación Europea, el alcalde explicó que "es demasiado pronto para adelantar expectativas". Con todo, expresó su apoyo total a las iniciativas que se adopten al respecto.

Durante toda la semana se expondrá en el Centro de Historia una maqueta del satélite que formará la constelación Galileo y se celebrarán conferencias sobre el desarrollo aeroespacial.

LAS PRESTACIONES DE GALILEO Pedro Luis Molinero, presidente de Galileo Sistemas y Servicios, destacó las prestaciones que tendrá el proyecto europeo sobre el GPS. La constelación estará compuesta por 27 satélites en activo y tres de reserva situados a más de 26.000 kilómetros de altura. Su arco de acción cubrirá todas las zonas de interés, incluso las que el GPS no abarca.

Según resaltó Molinero, la diferencia principal entre ambos sistemas se centra en el concepto del servicio ofrecido . "El modelo estadounidense está generado desde una iniciativa militar, con lo que puede ser oscurecido en cualquier momento", explicó. Por su parte, Galileo se gestiona desde una empresa civil y estará destinado a ofrecer "un servicio con garantías".

Sus utilidades engloban desde la telefonía móvil de última generación hasta la localización de personas y vehículos. "Se calcula que la evolución de Galileo se centre dentro de unos años en la navegación personal, con lo que a través de un teléfono móvil cualquier persona podrá acceder a los servicios prestados", explicó Molinero.