Los socialistas del ayuntamiento de Calatayud mostraron ayer su temor de que las obras de eliminación de barreras arquitectónicas del consistorio (que impiden acceder al concejal Federico Llorens a su grupo) se retrasen hasta un año. Están de acuerdo en subrayar la buena intencionalidad de las gestiones emprendidas por el alcalde, el popular Fernando Martín, pero piden que el ayuntamiento agilice los trabajos y que les permita instalarse en una sala de espera de la primera planta, a la que sí puede acceder el edil socialista. Precisamente, la Comisión de Gobierno de la comarca de Calatayud aprobó ayer un acuerdo para asumir, si la DGA no puede hacerlo, parte del coste de las obras de remodelación del ayuntamiento bilbilitano. En concreto, el ente comarcal se ocuparía de hacer frente a un tercio de los 90.000 euros que costará la remodelación del edificio para que el concejal pueda acceder al grupo socialista. Los otros dos tercios correrían a cargo de la DPZ y del ayuntamiento.