Las obras de remodelación del Mausoleo de los Amantes de Teruel estarán finalizadas en febrero de 2005, "coincidiendo con la festividad de las Bodas de Isabel", según explicó ayer el arquitecto encargado del proyecto, Alejandro Cañada. Los trabajos de reforma comenzaron ayer de forma simbólica con la puesta de la primera piedra, dando inicio así a una de las obras más esperadas en la ciudad, pendiente desde la década de los años 60.

En el acto de puesta de la primera piedra participaron representantes de las instituciones encargadas de costear las obras: la alcaldesa de Teruel, Lucía Gómez; el presidente de la Diputación Provincial, Miguel Ferrer; el presidente de Ibercaja, Manuel Pizarro; y el administrador de la Diócesis de Teruel y Albarracín, Vicente Altaba, en representación de la Fundación Amantes.

La alcaldesa de la ciudad destacó los "muchos desvelos que han sido necesarios para llegar a este momento" y se mostró convencida de que el nuevo Mausoleo de los Amantes "será una pieza importante para el desarrollo económico de la ciudad, que además la situará en el lugar que le corresponde como una capital del siglo XXI".

CONTENIDOS El acto contó también con la presencia del vicepresidente del Gobierno de Aragón, José Angel Biel, y la consejera de Educación y Cultura, Eva Almunia, ya que será el gobierno regional el encargado de diseñar y financiar los contenidos museísticos del futuro Mausoleo.

El nuevo edificio será moderno y contará con las últimas tecnologías para dar a conocer la historia de los Amantes. El arquitecto Alejandro Cañada fue el encargado de presentar ayer todos los detalles del proyecto, cuya característica principal será la puesta en valor de la actual capilla en la que se encuentran ubicados los sarcófagos, además de simbolizar con su estructura externa el drama vivido por Diego e Isabel.

"El aspecto exterior del edificio ha sido el resultado de la adopción de un lenguaje simbólico, con el que se ha tratado de reproducir el drama sufrido por Isabel y Diego, comprimidos entre una estructura religiosa inamovible, representada por la Iglesia de San Pedro, y una doble moral opresora, que no les dejó amarse, representada por el cuerpo derecho del nuevo edificio", indicó Cañada.

Para levantar el nuevo edificio, será necesario derruir las construcciones anexas, manteniendo tan sólo en pie la actual capilla en la que se encuentran las momias de los legendarios Amantes.