Gran parte de la población aragonesa se concentra en el valle del Ebro. Y lo mismo sucede con el tráfico rodado. Los más de 50 kilómetros que separan Zaragoza del límite con Navarra por la carretera N-232, el llamado corredor del Ebro, están a todas horas saturados de vehículos.

"No es sólo que la N-232 canalice el tráfico industrial del Cantábrico al Mediterráneo --apuntan en la Dirección General de Tráfico--, es que, además, la ruta está jalonada por numerosas poblaciones, polígonos y nuevas áreas residenciales que no paran de crecer y de generar más movimiento de coches, camiones y autobuses".

"Te la juegas cada vez que sales a la carretera", protesta Fernando Soriano, de la Asociación de Vecinos de Monzalbarba.

"Todos los cruces son peligrosos: el de Alagón, el de Pinseque, el de Sobradiel...", afirma José María Becerril, alcalde de Alagón. "La entrada a Alagón desde Zaragoza es tan mala --añade--, que el ayuntamiento está dispuesto a pagar su acondicionamiento si no hace nada Fomento".

"Más que de puntos negros --dice gráficamente--, podríamos hablar de una línea negra continua entre Zaragoza y Mallén". Para Becerril, "la mejor manera de reducir el número de accidentes es liberar el tramo de la autopista A-68 comprendido entre Alagón y Zaragoza".

Esta solución parece lejana, al contrario de lo que sucede con la conexión entre la autovía de Logroño y la A-68, que está actualmente en construcción a la altura de Monzalbarba. "Su puesta en marcha --aseguran en Tráfico-- aliviará el enlace de la N-232 con la ronda norte, que está continuamente atascado".

Entre Figueruelas y Mallén, los problemas de la N-232 (sobreutilización, infraestructuras deficientes, exceso de intersecciones) se agravan por el hecho de que los 28 kilómetros que separan ambas localidades poseen sólo dos carriles, uno en cada dirección.

"La situación de este tramo es tan tercermundista, que a fines de octubre todos los pueblos afectados nos unimos en una plataforma para reclamar a Fomento que incluya el desdoblamiento del trazado en el plan de carreteras 2002-2007", declara Antonio Asín, alcalde de Mallén.

"Este tramo registra el 10% de los accidentes de tráfico que se producen en Aragón", denuncia Asín. "En lo que va de año, ya llevamos contabilizados 9 muertos, 19 heridos graves y 14 leves. Y como esto no puede seguir así, hemos pedido una entrevista con el ministro de Fomento".