Las fiestas de la Coronación, que se han celebrado en la localidad cincovillesa de Tauste, han servido para exponer cuatro tablas restauradas de lo que fue el primitivo retablo de San Miguel, pintado entre 1508 y 1511 por Juan de Ochoa, artista de la época perteneciente a la corriente gótico-flamenca.

El estudio histórico y artístico ha sido realizado por la catedrática María del Carmen Lacarra Ducay y la muestra se presentó el pasado jueves en la parroquia de la localidad.

"El conjunto de tablas restauradas son los restos de un retablo que un día ocupó un lugar importante dentro de una iglesia", explica José Ignacio Longás, párroco de Tauste. La obra se rescató a finales de los 80 y, 25 años después, ha regresado a la localidad gracias a la labor de la parroquia, que ha promovido su restauración y exposición al público.

Con motivo de este evento, se ha reformado también el museo y se han presentado varias tallas de los fondos parroquiales que han sido restauradas, entre ellas una de San Juan Evangelista, que estuvo situada en la iglesia de San Miguel de Tauste y que es la pieza más antigua de la parroquia. Además, se expondrá una talla de la Virgen María del siglo XVI y una pareja de ángeles hacheros del XVIII.

El párroco agradeció la colaboración de muchos taustanos que han trabajado de manera constante en estas labores. "Hay muchas familias que colaboran de manera desinteresada con la parroquia para conservar nuestro patrimonio", aseguró Longás.

Estas obras y las que conforman el museo parroquial están recogidas en una nueva guía que también se presentó el jueves. La publicación ha sido coordinada por Margarita Castillo Montolar, presidenta de la Asociación Zig-Zag.