Tras la confusión de la primera noche de las fiestas del Pilar, los autobuses urbanos que salían de cocheras cargaron ayer en las paradas del entorno del recinto ferial sin incidentes, tal y como habían acordado el Ayuntamiento de Zaragoza y la empresa concesionaria del servicio TUZSA. No se repitió la situación de la madrugada del sábado, cuando un grupo de personas asaltó algunos de los autocares, al ver que pasaban de largo y no recogían a las cientos de personas que estaban esperando en las paradas.

Tras este incidente, que fuentes de TUZSA calificaron como un "caso aislado", la normalidad volvió a ser la tónica general en las líneas del autobús urbano. La empresa recordó ayer que este año es el que más se ha reforzado el servicio, con autobuses con parada en el recinto ferial las 24 horas del día.

ESFUERZO DE LA PLANTILLA "Se trata de un servicio mucho más completo que el de otras fiestas", aseguraron. Asimismo, indicaron que los conductores de la empresa están haciendo un "gran esfuerzo" para poder cumplir con todos los recorridos y frecuencias.

El acuerdo entre el Ayuntamiento de Zaragoza y TUZSA incluye refuerzos en las líneas que pasan por el recinto ferial, un punto donde todas las noches se congregan cientos de personas a la espera de un autobús. Así, la línea 38 (Bajo Aragón-Vía Hispanidad) funciona hasta el 15 de octubre, con unas frecuencias que oscilan entre tres y cinco minutos.

Además, el 80% de los autobuses circula en las líneas de mayor demanda de la ciudad: 20, 21, 22, 23, 25, 30, 32, 33, 34, 35, 38, 39, 40, 43 y 44. El 20% restante se emplea en refuerzos puntuales.

La línea 34, que lleva al parque de atracciones, también cuenta con un servicio especial durante la época festiva, al igual que los buhobuses, que funcionarán reforzados, sobre todo en las noches centrales de las fiestas.