Por poco habitual que pueda parecer, el PAR no dejará su congreso para después de las elecciones locales y autonómicas del 2007, sino que lo celebrará tres meses antes, en febrero del año próximo, en plena vorágine preelectoral y haciendo compatible la organización de una cita de estas características con los preparativos de precampaña y campaña. El cónclave debería servir para garantizar el respaldo definitivo de la formación --y un cierre de filas que no deje lugar a dudas-- al presidente aragonesista y vicepresidente de la DGA, José Ángel Biel, que además podría concurrir a las elecciones con una candidatura doble: a la DGA y al Ayuntamiento de Zaragoza.

El PAR celebró su último congreso en diciembre del 2003, por lo que --según sus estatutos-- debe poner en marcha un nuevo cónclave este mismo año, transcurridos ya los tres reglamentarios. Hay otros partidos que están en la misma situación, pero ya han decidido dejar la convocatoria para más adelante y centrarse en las elecciones del 2007. Muchas o pocas, un proceso de renovación orgánica siempre crea tensiones en un partido, y eso es algo que las formaciones quieren evitar en unas fechas tan trascendentales.

COMPATIBILIZAR ESFUERZOS Pero los aragonesistas no van a hacerlo así, según confirmaron a este diario fuentes del partido. Su intención es celebrar el congreso el próximo febrero, tres meses antes de los comicios y poco más de tres años después del último. La formación dedicará los meses que restan hasta fin de año a prepararse para el cónclave --que exige la elaboración de documentos de debate y la configuración de candidaturas para los órganos de dirección paristas--. Y deberá hacer compatible este trabajo con el no menos exigente esfuerzo de afrontar unas elecciones.

OBJETIVO Con esta decisión, el PAR quiere dejar clara su apuesta por los equipos que ahora gestionan el partido, encabezados por José Ángel Biel. Todos los partidos corren ciertos riesgos al abrir un proceso orgánico, porque a veces las luchas internas por el poder son difíciles de sujetar. Pero los aragonesistas están convencidos de que se renovará sin problemas la confianza en su presidente, que salió elegido como tal en el congreso del 2003 con un apoyo del 90%. No obstante, nadie quiere descartar totalmente que pueda producirse algún roce.

Y es que la apuesta de la formación, y la personal que ha hecho Biel, son muy fuertes. Porque el partido ha dado carta blanca a su presidente para que decida si quiere encabezar las dos listas electorales principales a la vez: la de la DGA y la del Ayuntamiento de Zaragoza. Los aragonesistas decidieron, en ejecutiva, apoyar sin fisuras a Biel sea cual sea su decisión. El paso es arriesgado y el protagonista no ha querido aún desvelar su elección.

En febrero, lógicamente, ya se habrán despejado las incógnitas, por lo que el congreso de los aragonesistas serviría para impulsar definitivamente a Biel en caso de que hiciera doblete. O, de cualquier manera, consolidaría a la formación de cara a las elecciones. Ese es, al menos, el objetivo perseguido con esta medida.