La construcción de los pabellones de la Expo se compatibilizará en el plazo de un mes con el movimiento de tierras necesario para urbanizar las plazas temáticas y el área de países participantes y con la plantación del arbolado y las campas de césped previstas en el recinto. La inversión, por un importe global de 4,9 millones de euros, se deberá acometer "con la máxima urgencia" para no perder una temporada de plantación, dado que se pretende trabajar de forma intensa entre los meses de noviembre y abril.

Las especificaciones son muy claras, ya que detalla el origen, la calidad y la preparación de suelos, abonos, semillas, plantas, sistema de riego y hasta los testigos. Así, fija la altura mínima de los árboles en 2,40 metros y hasta las periodicidades con las que se debe regar y segar en cada etapa del año. La contratista del ajardinamiento deberá asumir el mantenimiento hasta junio del 2009 y comprometerse a adecentar las zonas verdes por las noches durante los tres meses que durará la Expo 2008.