Las piscinas al aire libre de La Cartuja no dan más de sí. Después de 25 años de funcionamiento, los vasos se encuentran en mal estado, igual que los vestuarios, y la apertura de una sima "de consecuencias imprevisibles" plantea dudas acerca de su uso el próximo verano. Así lo puntualizó ayer el alcalde del barrio rural, José Ramón Gracia, para defender la próxima construcción de unas nuevas piscinas ante la Asociación de Vecinos Jerónima Zaporta, que reclama la ampliación del proyecto (ya en fase de exposición pública) para que las instalaciones sean cubiertas en vez de al aire libre. El colectivo entregado 1.090 firmas a favor del cubrimiento, no obstante, el alcalde estima que ya es tarde y critica que no se alegase cuando se redactó el proyecto. "Todo el mundo sabe lo que cuesta poner de acuerdo a varias administraciones. Cuando la Diputación Provincial y el ayuntamiento defienden construir las nuevas piscinas se basan en las peticiones que los vecinos y la junta vecinal llevan años reivindicando. No se puede cambiar ahora un proyecto, deprisa y corriendo", dijo el alcalde.