No podía más. El conductor del autobús urbano de la línea 25 que pasaba hacia las 7,15 de la mañana de ayer por el entorno del recinto ferial de Miguel Servet aguantó hasta paseo Constitución con los viajeros dando botes, saltando y cantando. Allí, cansado de pedir sosiego, se vio obligado a parar el coche por motivos de seguridad. Sus advertencias sobre la posibilidad de sufrir una avería o un accidente no habían servido de nada.

Los jóvenes que subieron al autobús urbano al amanecer tras pasar una noche de fiesta en el recinto de Interpeñas no hicieron caso a sus avisos. Y no contentos con cantar y brincar comenzaron a increpar al conductor que les pedía calma encarecidamente. El trabajador de Transportes Urbanos de Zaragoza SA se puso en contacto con el centro de control de la empresa y hasta el lugar del incidente acudió un inspector de TUZSA y una dotación de la Policía Local.

Los usuarios del bus de la línea 25, que enlaza La Cartuja con Miralbueno, tuvieron que bajar del vehículo y, momentos después, subir en el siguiente. El conductor fue atendido de una crisis nerviosa por una ambulancia de Cruz Roja y, tras comprobar que tenía una fuerte subida de la tensión arterial, fue trasladado a la Mutua de Accidentes de Zaragoza (MAZ). Tras someterse a un control médico, el conductor acudió a las dependencias de TUZSA y el centro médico de la empresa de transportes acordó darle la baja laboral.

El presidente del comité de empresa de TUZSA, Javier Anadón, no conocía ayer este incidente ocurrido a primera hora de la jornada de ayer. Tampoco se vio sorprendido por los hechos. "Durante el fin de semana, varios jóvenes se han subido con litronas a los autobuses y, desde hace tiempo, venimos solicitando tanto al Ayuntamiento de Zaragoza como a la empresa protección policial para los vehículos que circulan por el entorno del recinto", indicó Anadón.

Según fuentes municipales, el incidente de este pasado fin de semana, en el que numerosos jóvenes pararon un autobús en las inmediaciones de Interpeñas y el Príncipe Felipe, se produjo después de que el bus recogiera a los jóvenes que salían de Interpeñas y se averiese tras haber realizado una parte del recorrido por los saltos de los usuarios del bus.

Al ver que no podían bajar al centro, fue cuando los jóvenes decidieron parar los otros vehículos urbanos para que se les trasladara hasta sus destinos. Las mismas fuentes indicaron que aunque se tiene la orden de trasladar a todos los pasajeros que bajen de Interpeñas para aligerar la evacuación, no hay que olvidar que "si todos recogen a gente de la feria, no se pueden hacer los servicios normales, por lo que pararán algunos", apuntaron.