El cadáver de un hombre en avanzado estado de descomposición fue descubierto ayer en un descampado situado junto a la travesía N-122 que sirve de entrada al casco urbano de Épila, desde la localidad vecina de La Almunia. El cuerpo se hallaba en avanzado estado de descomposición y lo encontró un trabajador de una obra de construcción cercana.

La víctima era de complexión corpulenta e iba vestida, pero carecía de identificación y la mayor parte de su rostro se hallaba descompuesta por lo que no pudo concretarse si era de raza blanca o negra. Según informó la Delegación del Gobierno en Aragón, se calcula que el cadáver podría haber permanecido en la explanada entre uno y tres meses cubierto por la hierba. Este lugar ha sido zona de asentamiento de inmigrantes o trabajadores de paso por lo que el cuerpo podría pertenecer a una persona de estas características, dado que tampoco ha sido reclamada en todo este tiempo. No obstante, las citadas fuentes eludieron dar más información hasta que se conozca el resultado de la autopsia.

El cadáver se descubrió alrededor de las ocho y media de la mañana. Juan Aguarón, trabajador de una empresa de construcción, había acudido a una caseta situada en la parcela en busca de material y, al llegar, notó un olor putrefacto que le llamó la atención. "Pensé que habría algún gato o perro muerto, porque el olor era mi fuerte y, al mirar alrededor, vi un bulto lleno de hierbajos. Le di una patada para apartarlos y me encontré con el cráneo, todo negro por la descomposición", relató el operario.

Rápidamente se personó en las dependencias de la Guardia Civil y les acompañó después hasta el punto en el que se encontraba el cuerpo. "Les di todos los datos que pude y, como no pintaba nada allí, me marché de nuevo a trabajar", añadió. Según lo poco que pudo ver este hombre, vecino de la localidad, la víctima se encontraba vestida y las hierbas que cubrían su cuerpo estaban secas.

Las investigaciones en la explanada se prolongaron hasta la una y media de la tarde, momento en el que se procedió al levantamiento del cadáver para trasladarlo al Instituto de Medicina Legal de Zaragoza (anatómico forense).

Según fuentes de la Delegación del Gobierno, nadie ha reclamado la desaparición de ningún hombre de estas características y es ahora la Unidad Orgánica de Policía Judicial la que se encarga de realizar las gestiones pertinentes.