Mario V. F., el joven de 19 años imputado por la muerte de Ángel Rodríguez, como consecuencia de pelea en la zaragozana calle María Lostal el pasado 20 de agosto, fue puesto ayer en libertad provisional por el juez que instruye la causa después de depositar una fianza de mil euros en el juzgado. La medida judicial ha sido recurrida por el abogado de la acusación particular, Alberto Cervera.

El imputado estaba privado de libertad desde que se entregó a la Policía el pasado 28 de agosto, dos días después de que falleciera la víctima, y el juez dictó el auto de libertad provisional el pasado viernes por entender que no existen circunstancias que aconsejen esta medida cautelar. Mario V. F. ha pasado las últimas semanas en la prisión de Zuera.

El crimen se produjo en la madrugada de un domingo, cuando se enfrentaron dos grupos de jóvenes en la calle María Lostal, porque uno de los implicados negó a otro un cigarrillo. Según confesó el imputado, propinó un empujón a la víctima, que sufrió un traumatismo craneal al caer al suelo y falleció días después en la UCI del hospital Clínico.

SIN ÁNIMO DE MATAR En el auto de libertad provisional, el juez recuerda que, según el vídeo en el que quedó grabado el enfrentamiento, el imputado no volvió a golpear a la víctima cuando se encontraba en el suelo y se descarta que hubiera ánimo de matar.

En este sentido, el magistrado ha atendido las alegaciones de preterintencionalidad del abogado de la defensa, Fernando Lacruz, por lo que los hechos podrían ser constitutivos de una falta de lesiones en concurso con un homicidio imprudente.

El juez estima que faltan las condiciones para la medida cautelar de prisión provisional, ya que los hechos no derivarían en una larga condena, no existe peligro de que el imputado pueda eludir la acción de la Justicia y tampoco hay riesgo de que destruya pruebas que le incriminan.

El abogado de la acusación mostró su disconformidad con la decisión judicial, al estimar en su recurso que existe una "clara alarma social sobre los hechos" y que el golpe que provocó la caída de la víctima al suelo y originó su muerte posterior "no fue fruto de una pelea, sino que tuvo lugar como acción premeditada, cuando la riña había concluido y los jóvenes se encontraban en aceras distintas de María Lostal, según se observa en la grabación".

El recurso añade que el acusado no pudo continuar la agresión cuando la víctima estaba en el suelo "porque otros lo impidieron". En opinión de Cervera, se cumplen los requisitos para la prisión provisional, "dado que el delito es claro y reconocido por el imputado, y la pena por el mismo puede superar los dos años de prisión".

Además, el abogado de la acusación consideran que existen razones para pensar que la libertad del imputado "podría impedir la asistencia del mismo al acto del juicio".

En relación con la instrucción de la causa, el juez ha rechazado la petición de la defensa de que se depure la grabación de vídeo para identificar a otra persona que pisó la cabeza de la víctima cuando esta yacía en la acera, al entender que esta acción no es determinante en el fallecimiento.