La Asociación de Vecinos Jerónima Zaporta y el alcalde de La Cartuja, José Ramón Gracia, vuelven a estar a la greña. El motivo es, otra vez, el uso del centro cívico en horario extraordinario. El colectivo ha solicitado permiso para ocupar el salón de actos con una representación teatral abierta al público con la que quieren celebrar su décimo aniversario, pero el horario reclamado es de 10 a 12 de la noche, fuera de las horas convencionales.

Precisamente, ese es el motivo esgrimido por el alcalde de La Cartuja para denegar el permiso. "El horario de funcionamiento es de ocho de la mañana a diez menos cuarto de la noche. Fuera de esas horas, el centro cívico carece de funcionarios y el responsable de lo que allí sucede soy yo, así que no me parece de recibo", explicó José Ramón Gracia.

A este argumento, el alcalde añadió su malestar por "las formas" empleadas por el colectivo. "En agosto, cuando la directora del centro estaba de vacaciones, hicieron la solicitud. Al volver, la funcionaria les recordó el horario de funcionamiento y les dijo que se pusiesen en contacto conmigo, porque yo era el único responsable, y entonces se encararon con ella de malas maneras", añadió José Ramón Gracia.

Ese malestar se ha visto incrementado también por la propia labor publicitaria de la asociación, que confiada en que obtendrían el permiso para ocupar el salón de actos, informaron públicamente del horario de la representación. El presidente del colectivo Jerónima Zaporta, Rafael Urchaga, tildó de absurda esta actitud. "El alcalde dice que no le hemos pedido el espacio con tiempo, pero hasta el día 27 de octubre creemos que hay días suficientes. Es una cuestión personal. Al final, intentaremos dirigirnos al teniente de alcalde de Participación Ciudadana, Antonio Becerril, para que medie y nos autorice poder representar la obra de teatro", indicó.

En opinión del presidente, lo único que han pretendido ha sido celebrar el décimo aniversario del colectivo y trigésimo quinto de la creación del movimiento vecinal en el barrio con una obra de teatro abierta a los ciudadanos. "Los centros cívicos son eso, cívicos, para los ciudadanos", valoró Urchaga.

OTRO ANTECEDENTE No es la primera vez que la asociación y el alcalde protagonizan una riña así. Hace año y medio, el colectivo salió en defensa del grupo de teatro La Maquinilla (el mismo encargado de la actuación del día 27 de octubre), que quería ensayar también fuera del horario estipulado.

En aquel momento, la disputa se saldó con un papel escrito por el cual los colectivos implicados (el de teatro y la coral) se comprometían a hacerse cargo de toda responsabilidad en el caso de que sucediese algún incidente o se produjesen daños en el inmueble mientras durase la actividad que desarrollaban a partir de las diez de la noche.

Al margen de esta rivalidad puntual, a nadie de La Cartuja escapa el desencuentro constante que existe entre la Asociación de Vecinos Jerónima Zaporta (integrada por numerosas personas de Izquierda Unida y ligada al anterior alcalde del barrio, Félix Moreno, de ese mismo partido) y el responsable actual de la Alcaldía, miembro de Chunta Aragonesista.