Los repartidores que ayer descargaban mercancías en la calle don Jaime aseguraron que la restricción horaria de acceso a esta vía por Echegaray no les había causado tantos transtornos como en preveían inicialmente. "El trabajo se multiplica por cinco estos días --aseguraba un hombre encargado de abastecer a una confitería-- pero eso no significa que se vaya a colapsar la calle, ya que en cuanto no se pueda ir por Echegaray usaremos calles alternativas, como la calle Mayor o San Jorge ". De la misma opinión resultaron varios repartidores de género para un par de establecimientos de comestibles y para los numerosos restaurantes de la zona.