La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha confirmado la puesta en libertad de los etarras David Plá y Aitor Lorente ante la falta de indicios de su participación en el asesinato del senador del PP Manuel Giménez Abad, cometido el 6 de mayo de 2001 en Zaragoza.

Así se acuerda en un auto del que ha sido ponente Fernando Grande-Marlaska, en el que desestima el recurso de la Fiscalía contra la decisión del juez Santiago Pedraz de archivar la causa y liberar a los dos etarras, que fueron excarcelados el pasado agosto, y a una tercera integrante de la banda, Ainara Esterán, que permanece en prisión por otras causas.

Tras el primer archivo de la causa, Pedraz se fue de vacaciones y su compañero Baltasar Garzón, en sustitución suya, resolvió en reforma los recursos presentados contra esa decisión y ordenó el ingreso en prisión de los tres etarras, pero a su vuelta en agosto, el titular del Juzgado Central número uno decretó de nuevo su puesta en libertad.

La Fiscalía volvió a recurrir esta decisión, pero la Sala respalda las tesis de Pedraz porque "llega a la misma conclusión que el instructor sobre la ausencia de sólidos indicios racionales de criminalidad en la persona de los imputados, verificándose meras sospechas, siempre insuficientes a los fines de adoptar una medida cautelar como la que se insta".

El auto judicial no se refiere a otro argumento sustentado por Pedraz en el sentido de que los etarras excarcelados ya fueron condenados y cumplieron seis años de cárcel por espiar a políticos aragoneses para pasar información a la banda terrorista.

INVESTIGACIÓN La investigación por el asesinato de Giménez Abad, archivada provisionalmente en 2001 por falta de autor conocido, fue reabierta por Pedraz el pasado mes de junio a instancias de la Fiscalía, que consideró que cierta información intervenida en Francia al dirigente etarra Ibon Fernández Iradi, Susper, señalaba a los terroristas excarcelados y a otra presa en Francia, Nerea Garaizar, como las personas que facilitaron los datos que permitieron a ETA asesinar al senador.

El magistrado, sin embargo, no lo entendió así, ya que los imputados habían sido detenidos en Zaragoza ocho meses antes del asesinato y la información para asesinar a Giménez Abad pudo ser facilitada posteriormente a la dirección de la banda por otro comando informativo. Además, en los papeles intervenidos a Susper, si bien hay un mapa con el itinerario entre el centro de Zaragoza y la Romareda, la información cita a otro político del mismo partido que la víctima.

Cuando Pedraz ordenó la excarcelación de los dos etarras el pasado 17 de agosto, no archivó nuevamente la causa y aceptó practicar las diligencias ordenadas por Garzón, incluido un nuevo testimonio del hijo del político asesinado, pese a seguir considerando que "no hay base a la fecha (...) para creer responsables del delito imputado" a los sospechosos.

Tras la resolución de la Sala, Pedraz dictó ayer un auto de archivo, contra el que cabe recurso, sin procesar a los imputados.