La DGA no ha puesto ninguna pega a la recalificación de las oficinas del Real Zaragoza. Ahora tendrá que ser el equipo de gobierno PSOE-CHA el que decida sobre la conveniencia o no de seguir adelante con un acuerdo que se negoció con la anterior directiva del club y cuando la remodelación de La Romareda no estaba en manos de los tribunales. Tanto PP como PAR exigieron ayer el cumplimiento del acuerdo tanto al alcalde Juan Alberto Belloch como al teniente de alcalde de Urbanismo, Antonio Gaspar.

El Consejo de Ordenación del Territorio de Aragón (COTA), organismo dependiente del Gobierno autónomo, dio ayer el visto bueno a la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) solicitada por el ayuntamiento. Tan solo el representante de los ecologistas en este organismo votó en contra y el portavoz del PAR se abstuvo.

Fuentes del Ejecutivo autónomo explicaron que, aunque la remodelación del estadio de La Romareda está en los tribunales, no había ningún motivo legal para no dar el visto bueno a la tramitación favorable de este expediente. Si Belloch y Gaspar abogan por seguir adelante, tendrá que ser el pleno municipal el que dé la aprobación definitiva a la recalificación del solar donde están ubicadas las oficinas, la tienda y el gimnasio del club. Con este cambio de usos del suelo, el Real Zaragoza podrá destinar a viviendas particulares los 1.531 metros ocupados ahora por las oficinas. Será posible levantar un edificio de viviendas de hasta catorce alturas, lo que en términos económicos supone unos beneficios superiores a los 20 millones de euros.

Esta operación urbanística se aprobó por unanimidad de los cuatro grupos políticos en el Ayuntamiento de Zaragoza (PSOE, PP, CHA y PAR). Tras la paralización cautelar por los tribunales de las obras de mejora del estadio de La Romareda, el teniente de alcalde de Urbanismo, Antonio Gaspar, llevó la recalificación de los suelos a los servicios jurídicos municipales y está por ver si se aprueba definitivamente.

El equipo de gobierno PSOE-CHA llegó a este acuerdo de cambio de suelo con el anterior propietario del Real Zaragoza, Alfonso Sólans, y los beneficios recaerán ahora sobre el nuevo titular del club, Agapito Iglesias, quien todavía no se ha pronunciado sobre los términos concretos del acuerdo.

Todavía está pendiente el acuerdo con los nuevos gestores del club deportivo. Tanto el Partido Popular como el PAR, los grupos municipales de la oposición, se mostraron ayer favorables a continuar con la tramitación de la recalificación de los terrenos al margen de cuestiones judiciales, si bien tanto el popular Domingo Buesa como el aragonesista Manuel Blasco reivindicaron ayer negociar con el equipo de gobierno PSOE-CHA las contraprestaciones que este acuerdo tendrá para la ciudad. Buesa y Blasco señalaron que Gaspar tendrá que garantizar las compensaciones para la ciudad con la nueva directiva. El teniente de alcalde no respondió ayer por encontrarse de vacaciones.