El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, aseguró ayer en Teruel que no se puede dar una respuesta militar a los flujos de inmigración ilegal. Alonso realizó estas declaraciones después de que El País publicara este domingo que el Ejecutivo central barajó la utilización de la Armada para frenar la llegada de cayucos procedentes de Senegal hasta las islas Canarias.El responsable de Defensa apuntó que las Fuerzas Armadas pueden colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en esa tarea, pero lo que no pueden "de ningún modo" es gestionar de un modo directo el control de los flujos de inmigración ilegal. "Los flujos son un problema de orden público y eventualmente un problema humanitario y económico pero no un problema militar y, por lo tanto, no se le puede dar una respuesta militar", manifestó el ministro.José Antonio Alonso insistió en que la posición exacta de las Fuerzas Armadas, al igual que ocurre en otros países europeos como Francia, Alemania e Italia, es una posición de "ayuda" a las autoridades civiles en el control de las llegadas de inmigrantes. "Tenemos muy claro que en España solo pueden entrar y quedarse las personas que están legalmente habilitadas para ello", aseveró.