El PP de Aragón continua encontrando obstáculos dentro de algunos sectores de su partido para ejercer su estrategia política. Aunque en el PP consideran que no hay ningún problema y que la discrepancia es lógica y sana en una organización política, los intentos de algunos miembros del PP por resucitar el trasvase --en contra de la tesis del PP de Aragón-- y por otro lado, la opinión de algunos dirigentes que no ven con buenos ojos las diferentes sensibilidades autonómicas, hacen que el PP aragonés deba esforzarse para intentar convencer al resto de su partido de que lo que en algunos lugares puede rendir electoralmente, en Aragón es difícilmente defendible.

La última declaración que cuestiona la estrategia del PP ha venido --como ya sucedió internamente en junio-- por el Estatuto de Aragón y su reforma. Es el caso del vicesecretario general del partido y portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, que ayer aseguró en la Cope que el partido comete "un error estratégico de fondo" al apoyar y colaborar en algunas reformas. Entre ellas, la de Aragón, que el 3 de octubre fue aceptada a trámite en el Congreso con el apoyo y la defensa del principal partido de la oposición. Mayor cree que el presidente del Gobierno impulsa de este modo "la segunda transición" que acabará con un pacto con ETA para "aprobar el derecho de autodeterminación".

"Entendiendo la buena fe con que estoy seguro que han actuado mis compañeros, les he dicho que tenían que entender que la estrategia del PSOE era esa, que participásemos también en esta absurda e injustificada segunda transición y que por eso era mejor la distancia, democrática, pero infinita, en todo lo que hace el PSOE que afecte a esta nueva idea de España", aseguró.

El líder del PP de Aragón, Gustavo Alcalde, dijo ayer no compartir esta idea. Alcalde ha sido uno de los defensores del Estatuto en el Congreso y que ha impulsado numerosos artículos del texto. Así, Alcalde afirmó que "desde el respeto a la opinión de Mayor Oreja", es difícil compartir esa tesis, ya que el texto aragonés es "un gran Estatuto, plenamente constitucional" y que demuestra "el compromiso del PP con la España autonómica". Alcalde aseguró que el Estatuto "no rompe nada, sino que afianza", aunque advirtió de que eso no ocurre con otros, como el catalán. Solo en Aragón, Baleares y Valencia los populares han apoyado reformas con el PSOE.

Por otro lado, el Grupo Popular en el Congreso provocó ayer de nuevo malestar en las filas conservadoras aragonesas al registrar una moción en la que solicita al Congreso incluir "los trasvases en la planificación hidrológica" como "medida complementaria, ante la insuficiencia del Programa Agua". Fuentes del PP aragonés mostraron de nuevo su hartazgo por el empeño de los grupos estatales en presentar iniciativas sin posibilidades de salir adelante que, al mismo tiempo, desgastan aquí a la formación. El secretario general de CHA, José Antonio Acero, indicó que la moción "deja en evidencia" a Gustavo Alcalde.