Pulsas el botón y solo se escucha el sonido de un muelle. No cae agua de la fuente. Centenares de niños se han encontrado ya con este problema en pleno corazón del parque Pignatelli, junto al escenario donde se ofrece el espectáculo de las marionetas.

"No ha funcionado nunca, al menos, desde que yo vengo con mi hija, pero no es un caso único. En muchos otros parques como el de la plaza San Francisco o el de final del Actur (anexo a un centro comercial) tampoco hay agua", explica Monia Venkavia, madre de una niña que visita el parque de manera habitual. Dice desconocer el motivo, aunque no le extrañaría que fuese "por ahorrar agua".

Lo mismo piensa Manuel, un vecino de la zona que desde el mes de abril acude a diario con su nieto. "Son los propios encargados del mantenimiento del parque los que cortan el agua de la llave subterránea, al parecer, los críos no paran de darle al botón y se gasta mucha agua", comenta el ciudadano.

La sorpresa de la tarde

El martes, un grupo de chavales del grupo de tiempo libre Pandora se encontró con el mismo problema. "Hemos estado con un grupo de 19 niños de tres a seis años viendo el espectáculo de marionetas, al final, los críos tenían sed y cual fue nuestra sorpresa al comprobar que todas las fuentes estaban cortadas. Según el camarero del bar, para que no se hagan charcos",.explica José Ángel Gasca, responsable del grupo.

En opinión de este educador de tiempo libre, el momento excepcional que está viviendo la capital zaragozana con motivo de la próxima celebración de la Expo 2008 debería bastar para que la Administración local se plantease todas sus políticas vinculadas directa o indirectamente con el agua y se esforzase por mejorarlas.

El asunto ha cobrado especial relevancia estos días, en los que el ayuntamiento ha programado una serie de actividades infantiles con motivo de las fiestas del Pilar que atraen diariamente a centenares de niños hasta el parque Pignatelli.

El caso de esta zona verde no es único. Además de los barrios anteriormente citados por los propios usuarios de la plaza San Francisco o el Actur, sucede lo mismo también en distintos jardines del distrito de Santa Isabel.