Los dirigentes del PP de Aragón pueden respirar tranquilos. Por lo menos de momento. El máximo responsable del partido, Mariano Rajoy, visitó ayer Zaragoza y apoyó las teorías hidráulicas y estatutarias defendidas por los responsables autonómicos, que en ocasiones les ha servido para enfrentarse veladamente con otros miembros de su partido, sobre todo en Murcia y Valencia. Estas declaraciones las realizó en un viaje "de relax" a Zaragoza, que incluyó una visita a la basílica del Pilar, un paseo por la calle Don Jaime con aperitivo en la plaza Santa Marta incluido, una comida castiza y una corrida de toros en el Coso de la Misericordia.

Aún así, Rajoy tampoco quiso precisar con detalles su postura sobre el trasvase del Ebro --sobre todo poco después de saberse que el Grupo Popular ha presentado en el Congreso una nueva iniciativa trasvasista contra la voluntad del sector conservador aragonés-- pero sí aseguró que ahora lo primordial es garantizar el agua para Aragón y la ejecución de las obras incluidas en el Pacto del Agua para, después, hablar de solidaridad con otros territorios. Justo la tesis defendida por el presidente regional del partido, Gustavo Alcalde: no se puede hablar de trasvases cuando en Aragón no se han ejecutado todavía las obras pendientes.

APOYO AL ESTATUTO Del mismo modo, también desacreditó a su compañero Jaime Mayor Oreja --aunque sin citarlo-- y apoyó sin fisuras la reforma del Estatuto de Autonomía de Aragón. Mayor, realizó el pasado lunes unas declaraciones en las que aseguraba que su partido --del que él ocupa la vicesecretaría general-- se cometía un grave error al apoyar textos estatutarios junto al PSOE. Según Jaime Mayor Oreja eso era lo mismo que ceder a la estrategia de Zapatero para doblegarse ante las estrategias nacionalistas.

Para Rajoy, el texto presentado en el Congreso --donde escuchó la defensa realizada en el hemiciclo por Iglesias, Alcalde y Biel el día que fue presentado-- es un buen texto. Las mismas palabras que hace dos días emitió el líder autonómico, Gustavo Alcalde, a este periódico. Precisamente, el líder de la oposición afirmó que no tiene pensado "cambiar nada" del texto remitido por las Cortes de Aragón durante su debate en el Congreso de los Diputados. Rajoy añadió: "Esto ya lo habíamos hablado con los compañeros de Aragón, hemos hecho una cosa razonable, plenamente constitucional, que es lo que a mí me preocupaba y nuestra posición ahí va a ser a favor de lo que ya hemos votado". La satisfacción en el PP aragonés ayer era elevada. Por fin, parece, que su trabajo en el seno del partido no ha caído en saco roto. Al menos por el momento.