La Guardia Civil de Huesca y Teruel celebraron ayer la fiesta de la patrona y en ambas hubo además novedades respecto al curso anterior. Así, los efectivos de la Comandancia en Teruel alcanzarán el 100% antes de finalizar esta legislatura, según anunció ayer la subdelegada del Gobierno, María Victoria Álvarez. Los efectivos actuales rondan los 700 agentes en la provincia y, según indicó Álvarez, superan el 95% tras la incorporación de agentes en los últimos meses. Al acto asistieron, entre otras personalidades, el consejero de Obras Públicas del Gobierno de Aragón, Javier Velasco, y el presidente de Endesa, Manuel Pizarro. Por otra parte, la festividad de la Guardia Civil en Huesca estuvo marcada por el relevo del mando en la Comandancia oscense, que traspasó el coronel José María Nieto al teniente coronel Juan Miguel Arribas durante la celebración de un acto al que asistieron responsables políticos y de organizaciones sociales.

Nieto, tras diecisiete años al mando de las distintas unidades de la Guardia Civil en el Alto Aragón, destacó en su intervención la preparación profesional de su sucesor, quien valoró los planes de incremento progresivo de la plantilla del instituto armado en la provincia. Las expectativas de la Guardia Civil en Huesca se centran actualmente en la construcción de nuevos acuartelamientos enBenabarre y Tamarite de Litera, así como la reforma de otros puestos rurales.