El corte de agua del Canal Imperial, previsto por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) del 6 al 19 de noviembre, sacará a la luz si realmente existen mejillones cebra adultos en esta infraestructura. La llegada de esta especie invasora al canal, que los expertos auguran es cuestión de tiempo, será muy negativa para la supervivencia de la Margaritífera auricularia, la comúnmente llamada almeja del Ebro, cuya presencia se reduce en Europa a los 2.000 ejemplares del Canal Imperial.

Este corte de agua no se realiza expresamente por el problema del mejillón, sino que es uno de los que habitualmente realiza la confederación tras una época de riego para tareas de mantenimiento y limpieza. El jefe de Biodiversidad de la DGA, Manuel Alcántara, ha asegurado que Medio Ambiente colocará un testigo en el canal para inspeccionar la extensión de la plaga.

El hallazgo el mes pasado de larvas de mejillón en Ranillas trajo consigo el peor de los augurios para la cuenca del Ebro. A partir de entonces se descubrieron ejemplares adultos en el embalse de Sobrón y en saltos hidroeléctricos de Álava, así como en diferentes puntos de La Rioja.

Navarra ya está realizando prospecciones en diferentes puntos del Ebro, incluidas las partes bajas de algunos afluentes. De momento, desde el Gobierno foral no dan resultados y remiten a los trabajos de campo que se llevan a cabo durante todo el mes de octubre. Todas las autonomías que forman parte de la cuenca del Ebro han iniciado una serie de actuaciones que responden a la estrategia aprobada tras los encuentros celebrados en la CHE.

Y es que los daños que se prevén son económicos --por las afecciones en infraestructuras, fundamentalmente-- y ecológicos. Y dentro de estos últimos, la posible desaparición de especies como la margaritífera. Se da la circunstancia de que la DGA aprobó, en septiembre del 2005, el plan de recuperación de la especie. Y que su desarrollo cuenta por una inversión de 860.016 euros del Proyecto Life de la Unión Europea del 2004 al 2007. Un plan que busca mantener y mejorar las condiciones de sus hábitats, tanto en los canales de riego como en el propio cauce.

El Proyecto Life pretende asegurar la conservación de las poblaciones actuales de margaritífera auricularia en Aragón mediante la aplicación de medidas preventivas y correctoras efectivas que eliminen los impactos potenciales. El peligro del mejillón cebra se centra en la competencia en alimentos, y por su propia biología, ya que se desarrolla en colonias que cubren las conchas de las almejas hasta asfixiarlas por completo e, incluso, romperlas.