La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) trabaja en la instalación de una red de 109 piezómetros para el control de las masas de agua subterránea de la cuenca. El programa se distribuye en dos fases. La primera contempla 86 puntos de control, de los que ya existen 71. La segunda, otros 23. Las perforaciones para estos últimos comenzará este mes. Las primeras tendrán lugar en Muel, Aguarón, Lécera y Ojos Negros. El programa incluye puntos de control en masas de agua que carecían de ellos. Los piezómetros efectúan dos tipos de mediciones. Por un lado, de calidad, en el que, además de los aparatos convencionales, existe una segunda red dedicada en exclusiva al control de la presencia de nitratos. Por otro, de cantidad, para lo que la CHE gestiona una red propiedad del Ministerio de Medio Ambiente.