El ministerio fiscal solicitará ante el Juzgado de lo Penal de Huesca penas que suman cinco años de prisión para un empresario de la capital oscense que está acusado de delitos contra la salud pública y los consumidores y por posesión de material radiactivo.

El propietario de Laboratorios Berlín, José Miguel Ortiz, de 65 años, fue detenido tras llevarse a cabo, en febrero de 2005, varios registros en las instalaciones de su propiedad a instancias del Seproma de la Guardia Civil y ante la sospecha de que pudiera realizar supuestas actividades fraudulentas.

En su escrito provisional de acusación, la Fiscalía oscense indica que se ocuparon varios productos que contenían dos productos organoclorados empleados como insecticidas, dieldrin y aldrin, cuyo uso está prohibido por la Administración española por su peligrosidad para la salud humana.

La acusación pública sostiene --según señaló la agencia Efe-- que el acusado poseía en su nave de almacenaje de Huesca un aparato de emisión de radiaciones ionizantes considerado como instalación radiactiva de segunda categoría, cuyo uso requiere de una licencia del Consejo de Seguridad Nuclear de la que carecía el empresario.

El acusado poseía presuntamente otros dos aparatos de similares características al intervenido en otra nave propiedad de su hermano que se localiza en la localidad altoaragonesa de Tardienta.

El fiscal tipifica estos últimos hechos como un delito de posesión de materiales radiactivos, castigado en el Código Penal con penas de uno a cinco años de prisión, y solicita para el encausado una condena de tres años, a la que se suman otras de 18 y 9 meses de cárcel por supuestos delitos contra la salud pública.

Por su parte, la defensa solicita el sobreseimiento al entender que la actuación policial se llevó a cabo de forma irregular al no garantizarse los derechos de su cliente y negarse a su representante legal documentación necesaria para su defensa.