El Segundo Protocolo de Actuación ante Situaciones de Sequía contempla recurrir al bombeo de agua subterránea en la práctica totalidad de la margen derecha y el eje del Ebro al llegar a la situación de emergencia, la de mayor gravedad de las que contempla el documento. Así, el protocolo prevé, para la provincia de Zaragoza, construir "pozos para abastecimiento alternativo en el aluvial del Ebro" en su tramo central, estudiar "la gestión conjunta" de aguas superficiales y subterráneas para abastecimiento en la cuenca del Queiles", habilitar "pozos en la zona de Mularroya", bombear "al alto Jiloca desde el acuífero jurásico en la zona de Torrijo del Campo" o explotar "los acuíferos en los afluentes Perejiles, Ribota y Alto Jalón". En Teruel, las actuaciones de este tipo se darían en las cuencas del Aguas Vivas, el Martín, el Guadalope y el Matarraña. En la primera, el protocolo incluye un "bombeo desde el acuífero jurásico de Campo de Belchite"; en la segunda, elevar caudales "desde el acuífero jurásico en Ariño"; en la tercera, el "uso conjunto del acuífero y el embalse de Gallipuén" y "bombeos desde el acuífero en Mas de las Matas", y, en la cuarta, explotar los pozos de los Puertos de Beceite".