El conductor de un turismo realizó una rápida aceleración, en la madrugada del pasado día 12, para eludir un control de alcoholemia de la Policía montado en la avenida Cesáreo Alierta de Zaragoza. En la brusca maniobra, el chófer estuvo a punto de arrollar a uno de los agentes. Localizado posteriormente el dueño del vehículo, le fue imputado un delito de desobediencia grave a agentes de la autoridad.

Un accidente ocurrido ayer en la calle Predicadores permitió identificar a un conductor de 32 años, Hernán Wladimir T. M., que no solo carece del permiso de conducir, sino que además arrojó una tasa de alcohol que quintuplicaba la máxima permitida. El sospechoso colisionó por alcance con otro turismo.